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    Manifesto

    La Sociedad Industrial y su Futuro
    
    
          INTRODUCCIÓN
    
          1. La Revolución Industrial y sus consecuencias han sido un desastre para
          la raza humana. Ha aumentado enormemente la expectativa de vida de
          aquellos de nosotros que vivimos en paises «avanzados», pero ha
          desestabilizado la sociedad, ha hecho la vida imposible, ha sometido a los
          seres humanos a indignidades, ha conducido a extender el sufrimiento
          psicológico (en el tercer mundo también el sufrimiento físico) y ha
          infligido un daño severo en el mundo natural. El continuo desarrollo de la
          tecnología empeorará la situación. Ciertamente someterá a los seres
          humanos a grandes indignidades e infligirá gran daño en el mundo natural,
          probablemente conducirá a un gran colapso social y al sufrimiento
          psicológico, y puede que conduzca al incremento del sufrimiento físico
          incluso en paises «avanzados».
    
          2. El sistema tecnológico-industrial puede sobrevivir o puede fracasar. Si
          sobrevive, PUEDE conseguir eventualmente un nivel bajo de sufrimiento
          físico y psicológico, pero sólo después de pasar a través de un periodo de
          ajuste largo y muy penoso y sólo con el coste permanente de reducir al ser
          humano y a otros muchos organismos vivos a productos de ingeniería y meros
          engranajes de la maquinaria social. Además, si el sistema sobrevive, las
          consecuencias serán inevitables: no hay modo de reformar o modificar el
          sistema así como prevenirlo de privar a la gente de libertad y autonomía.
    
          3. Si el sistema fracasa las consecuencias aún serán muy penosas. Pero
          cuanto más crezca el sistema más desastrosos serán los resultados de su
          fracaso, así que, si va a fracasar, será mejor que lo haga antes que
          después.
          4. Por eso nosotros abogamos por una revolución contra el sistema
          industrial. Esta revolución puede o no usar la violencia: puede ser súbita
          o puede ser un proceso relativamente gradual abarcando pocas décadas. No
          podemos predecir nada de eso. Pero sí delineamos de una forma general las
          medidas que aquellos que odian el sistema industrial deberían tomar para
          preparar el camino para una revolución contra esta forma de sociedad. No
          debe ser una revolución POLíTICA. Su objeto no será derribar gobiernos,
          sino las bases económicas y tecnológicas de la sociedad actual.
    
          5. En este artículo prestamos atención sólo a algunos de los
          acontecimientos negativos que han engordado demasiado con el sistema
          tecnológico-industrial. Además, mencionamos tales acontecimientos sólo
          brevemente o los ignoramos en su totalidad. Esto no quiere decir que
          observemos estos otros acontecimientos como triviales. Por razones
          prácticas, tenemos que limitar nuestras discusiones a áreas que no han
          recibido suficiente atención del público o en las cuales tenemos algo
          nuevo que decir. Por ejemplo, desde que están bien reveladas las
          tendencias ambientales y desérticas, hemos escrito muy poco sobre la
          degradación del medio o la destrucción de la naturaleza.salvaje, incluso
          aunque consideremos esto de gran importancia.
    
          LA PSICOLOGíA DEL IZQUIERDISMO MODERNO
    
          6. Casi todo el mundo estará de acuerdo en que vivimos en una sociedad
          profundamente molesta. Una de las manifestaciones más extendidas de la
          locura de nuestro mundo es el izquierdismo, así que una discusión sobre la
          psicología del izquierdismo nos puede servir de introducción al debate de
          los problemas de la sociedad moderna en general.
    
          7. Pero, ¿qué es el izquierdismo? Durante la primera mitad del siglo XX
          pudo ser prácticamente identificado con el socialismo. Hoy el movimiento
          está fragmentado y no está claro a quién se le puede llamar propiamente
          izquierdista. Cuando en este artículo hablamos de izquierdistas pensamos
          principalmente en socialistas, colectivistas, «políticamente correctos»,
          feministas, activistas por los homosexuales y los discapacitados,
          activistas por los derechos de los animales. Pero no todos los que están
          asociados en uno de estos movimientos es un izquierdista. A lo que
          intentamos llegar es que no es tanto un movimiento o una ideología como un
          tipo psicológico, o, mejor dicho, una colección de tipos relacionados.
          Así, lo que queremos decir con «izquierdista» aparecerá con más claridad
          en el curso de la discusión de la psicología izquierdista. (También, ver
          párrafos 227-230).
    
          8. Incluso así, nuestra concepción quedará menos clara de lo que
          desearíamos, pero no parece haber ningún remedio para esto. Todo lo que
          intentamos hacer es indicar de una manera tosca y aproximada las dos
          tendencias psicológicas que creemos son las principales fuerzas
          conductoras del izquierdismo moderno. Con esto no pretendemos estar
          diciendo TODA la verdad. Además, nuestra discusión sólo se ciñe al
          izquierdismo moderno. Dejamos abierta la pregunta de con qué extensión
          puede ser aplicada al izquierdismo del siglo XIX y principios del XX.
    
          9. Las dos tendencias psicológicas que sirven de base al izquierdismo
          moderno las llamamos «sentimientos de inferioridad» y
          «sobresocialización». Los sentimientos de inferioridad son
          característi-cos de todo izquierdismo, mientras que la sobresocialización
          es sólo característica de un determinado segmento del izquierdismo
          moderno, pero este segmento es altamente influyente.
    
          SENTIMIENTOS DE INFERIORIDAD
    
          10. Por «sentimientos de inferioridad» no sólo nos referimos a los
          sentimientos de inferioridad en el sentido estricto, sino a todo el
          espectro de rasgos relacionados: baja autoestima, sentimientos de
          impotencia, tendencias depresivas, derrotismo, culpa, autoaborrecimiento,
          etc. Argumentamos que algunos izquierdistas modernos tienden a tales
          sentimientos (más o menos reprimidos) y que éstos son decisivos en
          determinar la dirección del izquierdismo moderno..
          11. Cuando alguien interpreta como despectivo casi todo lo que se dice de
          él (o acerca de grupos con quienes se identifica), concluimos que tiene
          sentimientos de inferioridad o baja autoestima. Esta tendencia está
          pronunciada entre los defensores de los derechos de las minorías, tanto si
          pertenecen como si no a la minoría cuyos derechos defienden. Son
          hipersensibles sobre las palabras usadas para designar a éstas. Los
          términos «negro», «oriental», «discapacitado», «pollito» para un africano,
          un asiático, una persona imposibilitada o una mujer originariamente no
          tenían una connotación despectiva. «Broad» y «pollito» eran simplemente
          los equivalentes femeninos para «tío», «caballerete» o «mozo». Las
          connotaciones negativas han sido agregadas a estos términos por los
          propios activistas. Algunos defensores de los derechos de los animales han
          ido tan lejos como para rechazar la palabra «mascota» e insistir en su
          reemplazamiento por «animal de compañía». Antropólogos izquierdistas
          llegan demasiado lejos al no querer decir nada acerca de personas
          primitivas que pueda ser interpretado como negativo: quieren reemplazar la
          palabra «primitivo» por «iletrado». Parecen casi paranoicos sobre
          cualquier cosa que les sugiera que alguna cultura primitiva es inferior a
          la nuestra. (No queremos decir que las culturas primitivas SON inferiores
          a la nuestra. Solamente apuntamos la hipersensibilidad de estos
          antropólogos).
    
          12. Aquellos que son más delicados sobre la terminología «políticamente
          correcta» no son los negros medios habitantes del gueto, inmigrantes
          asiáticos, mujeres maltratadas o personas imposibilitadas, sino una
          minoría de activistas, muchos de los cuales no pertenecen a ningún grupo
          «oprimido», sino que provienen de estratos sociales privilegiados. La
          corrección política tiene su mayor arraigo entre los profesores de
          universidad, los cuales tienen empleo seguro con salarios confortables y,
          la mayoría de ellos, son varones blancos heterosexuales de familias de
          clase media.
          13. Muchos izquierdistas tienen una intensa identificación con los
          problemas de grupos que tienen una imagen de débiles (mujeres), derrotados
          (indios americanos), repelentes (homosexuales), o por lo que sea
          inferiores. Nunca admitirán en su fuero interno que tienen tales
          sentimientos, pero es precisamente por su visión de estos grupos como
          inferiores por lo que se identifican con sus problemas. (No sugerimos que
          las mujeres, los indios, etc., SON inferiores; sólo estamos haciendo un
          apunte sobre la psicología izquierdista).
    
          14. Las feministas están ansiosamente desesperadas por demostrar que las
          mujeres son tan fuertes y tan capaces como los hombres. Ellas están
          claramente machacadas por el miedo de que las mujeres puedan NO ser tan
          fuertes y capaces como los hombres.
    
          15. Los izquierdistas odian todo lo que tenga una imagen de ser fuerte,
          bueno y exitoso. Ellos odian América, odian la civilización
          occidental,.odian a los varones blancos, odian la racionalidad. Las
          razones que dan para odiar occidente, etc. claramente no coinciden con sus
          motivos reales. DICEN que odian occidente porque es guerrero,
          imperialista, sexista, etnocéntrico, pero cuando las mismas faltas
          aparecen en países socialistas o culturas primitivas, encuentran excusas
          para ellos o, como mucho, lo admiten REFUNFUÑANDO, mientras que señalan (y
          muchas veces exagerando en exceso) estas faltas cuando aparecen en
          civilizaciones occidentales. Así, está claro que estas faltas no son los
          motivos reales para odiar América y occidente: odian América y occidente
          porque son fuertes y exitosos.
    
          16. Palabras como «autoconfianza», «seguridad en uno mismo», «iniciativa»,
          «empresa», «optimismo», etc. juegan un papel muy pequeño en el vocabulario
          liberal e izquierdista. El izquierdismo es antiindividualista, es
          procolectivista. Quieren a la sociedad para resolver las necesidades de
          todo el mundo por ellos, para cuidar de ellos. No es la clase de personas
          que tienen un sentido interior de confianza en sus propias habilidades
          para resolver sus propios problemas y satisfacer sus propias necesidades.
          El izquierdista es antagonista al concepto de competición porque,
          interiormente, se siente como un perdedor.
    
          17. Las formas de arte que apelan a los intelectuales del izquierdismo
          moderno tienden a enfocarse en la sordidez, la derrota y la desesperación
          o, por otro lado, toman un tono orgiástico, renunciando al control
          racional, como si no hubiera esperanza de lograr nada a través del cálculo
          racional y todo lo que ha quedado fuera el sumergirse en la sensación del
          momento.
    
          18. Los filósofos izquierdistas modernos tienden a rechazar la razón, la
          ciencia, la realidad objetiva e insisten en que todo es culturalmente
          relativo. Es cierto que uno puede hacer preguntas serias sobre los
          fundamentos del saber científico y sobre todo cómo el concepto de realidad
          objetiva puede ser definido. Pero es obvio que estos filósofos no son
          simplemente lógicos de cabeza fría que sistemáticamente analizan los
          fundamentos del conocimiento. Están profundamente envueltos emocionalmente
          en su ataque a la verdad y a la realidad. Atacan estos conceptos por sus
          necesidades psicológicas. Por una cosa, su ataque es una salida para la
          hostilidad, y al ser exitoso, satisface el impulso por el poder. Más
          importante, los izquierdistas odian la ciencia y la racionalidad porque
          clasifican ciertas creencias como verdaderas (es decir, éxito, superior) y
          otras creencias como falsas (es decir, fracaso, inferior). Los
          sentimientos izquierdistas de inferioridad corren tan profundamente que no
          pueden tolerar ningún clasificación de algo como exitoso o superior y otra
          cosa como fracasada o inferior. Esto también subraya el rechazo de muchos
          de enfermedad mental y de la utilidad de las pruebas de inteligencia. Son
          antagonistas de las explicaciones genéticas de las habilidades o conductas
          humanas porque estas explicaciones tienden a hacer aparecer a algunas
          personas como superiores o inferiores a otras. Prefieren dar a la sociedad
          el mérito o la culpa para una habilidad o carencia individual. Así, si una
          persona es «inferior» no es su culpa, sino de la sociedad, porque no ha
          sido educada correctamente.
    
          19. El izquierdista no es típicamente la clase de persona de la que sus
          sentimientos de inferioridad hacen de ella un bravucón, un egoísta, un
          valentón, un promotor de sí mismo, un competidor cruel. Esta clase de
          persona no ha perdido totalmente su confianza. Tiene un déficit en su
          sentido de poder y en su valor, pero aún se puede concebir teniendo la
          capacidad para ser fuerte, y sus esfuerzos por fortalecerse producen su
          comportamiento desagradable. Alegamos que TODOS, o casi todos, los
          fanfarrones y los competidores despiadados sufren sentimientos de
          inferioridad. Pero el izquierdista está demasiado lejos para eso. Sus
          sentimientos de inferioridad están tan arraigados que no puede concebirse
          como un individuo fuerte y valioso. De ahí el colectivismo del
          izquierdista: sólo puede sentirse fuerte como miembro de una organización
          grande o un movimiento de masas con el cual identificarse.
    
          20. Atención a la tendencia masoquista de las tácticas izquierdistas.
          Protestan tumbándose ante los vehículos, provocan intencionadamente a la
          policía o a los racistas para que los maltraten, etc. Estas tácticas a
          menudo pueden ser efectivas, pero muchos las usan, no como medios para un
          fin, sino porque PREFIEREN tácticas masoquistas. El odio por uno mismo es
          la característica izquierdista.
    
          21. Pueden pretender que su activismo está motivado por la compasión o por
          principios morales, y los principios morales juegan un papel para los
          izquierdistas del tipo sobresocializado, pero la compasión y los
          principios morales no pueden ser los principales motivos para su
          activismo. La hostilidad es un componente demasiado distinguido del
          comportamiento izquierdista, de igual manera que el impulso por el poder.
          Además, muchos de los comportamientos izquierdistas no están racionalmente
          calculados para servir de beneficio a la gente a quienes claman estar
          intentando ayudar. Por ejemplo, si uno cree que las acciones afirmativas
          son buenas para la gente negra, ¿tiene sentido el demandar acciones
          afirmativas en términos hostiles o dogmáticos? Obviamente será más
          productivo tomar una aproximación diplomática y conciliadora que por lo
          menos haga concesiones verbales y simbólicas a las personas blancas que
          piensan que las acciones afirmativas los discriminan. Pero los activistas
          izquierdistas no tomarán semejantes aproximaciones porque no satisfarán
          sus necesidades emocionales. Ayudar a la gente negra no es su verdadera
          finalidad. En vez, los problemas raciales sirven para ellos como una
          excusa para expresar su propia hostilidad y frustración por su necesidad
          de poder. Haciendo.esto ellos realmente hacen daño a la gente negra,
          porque la actitud hostil de los activistas hacia la mayoría blanca tiende
          a intensificar el odio racial.
    
          22. Si nuestra sociedad no tuviera ningún problema social, tendrían que
          INVENTAR problemas con objeto de proporcionarse una excusa para organizar
          un alboroto.
    
          23. Enfatizamos que lo precedente no pretende ser una descripción exacta
          de todo el mundo que pueda considerarse un izquierdista. Es sólo una
          indicación tosca de una tendencia general.
          SOBRESOCIALIZACIÓN
    
          24. Los psicólogos usan el término «socialización» para designar el
          proceso por el cual los niños son entrenados para pensar y actuar como
          demanda la sociedad. Se dice que una persona está bien socializada si cree
          y obedece el código moral de su sociedad y encaja bien como parte del
          funcionamiento de ésta. Puede parecer con poco sentido decir que muchos
          izquierdista están sobresocializados, desde que el izquierdista es
          percibido como un rebelde. Sin embargo, la posición puede ser defendida:
          muchos no son tan rebeldes como parecen.
    
          25. El código moral de nuestra sociedad es tan exigente que nadie puede
          pensar, sentir y actuar de una forma completamente moral. Por ejemplo, se
          supone que no podemos odiar a nadie, sin embargo casi todo el mundo odia a
          alguien alguna vez, bien se lo admita a sí mismo o no. Alguna gente está
          tan altamente socializada que intenta pensar, sentir y actuar moralmente,
          imponiéndose una severa carga. Con objeto de eludir sentimientos de culpa,
          continuamente tienen que engañarse sobre sus propios motivos y encontrar
          explicaciones morales para sentimientos y acciones que en realidad no
          tienen un origen moral. Usamos el término sobresocializado para describir
          a tales personas. Durante el periodo Victoriano mucha gente
          sobresocializada sufrió serios problemas psicológicos como resultado de
          reprimir o del intento de represión de sus sentimientos sexuales. Freud
          aparentemente basa sus teorías en gente de este tipo. Hoy en día el foco
          de la socialización se ha trasladado del sexo a la agresión.
    
          26. La sobresocialización puede conducir a una baja autoestima, a
          sentimientos de impotencia, al derrotismo, a la culpa, etc. Uno de los más
          importantes recursos por los cuales nuestra sociedad socializa a los niños
          es haciéndolos sentir avergonzados del comportamiento o del habla que es
          contraria a las expectativas de la sociedad. Si esto es excesivo o si un
          chico en particular es especialmente sensible a tales sentimientos, acaba
          por sentirse avergonzado de Sí MISMO. Además el pensamiento y el
          comportamiento de la persona sobresocializada están más restringidos por
          las expectativas de la sociedad de lo que lo están los de aquellas
          personas levemente socializadas. La mayoría de la.gente ajusta en una
          cantidad significativa de comportamiento travieso. Mienten, cometen robos
          despreciables, violan las normas de tráfico, holgazanean en el trabajo,
          odian a alguien, dicen cosas rencorosas o usan trucos para ponerse por
          delante de otro sujeto. La persona sobresocializada no puede hacer estas
          cosas, o si las hace le generan un sentimiento de vergüenza y
          autoaborrecimiento. La persona sobresocializada incluso no puede
          experimentar, sin culpabilidad, pensamientos o sentimientos que son
          contrarios a la moralidad aceptada; no puede tener ideas «impuras». Y la
          socialización no es sólo un problema de moralidad; estamos socializados
          para confirmar mucha normas de comportamiento que no están bajo el
          encabezamiento de la moralidad. Así la persona sobresocializada está
          retenida con una correa psicológica y pasa su vida corriendo por los
          railes que la sociedad ha tendido para él. En mucha gente sobresocializada
          esto resulta en un sentido de coacción e impotencia que puede ser una
          severa pena. Sugerimos que la sobresocialización está entre las crueldades
          más serias que los seres humanos se infligen unos a otros.
    
          27. Deducimos que un segmento muy importante e influyente de la izquierda
          moderna está sobresocializado y que su sobresocialización es de gran
          importancia en la determinación de la dirección del izquierdismo moderno.
          Los izquierdistas del tipo sobresocializado tienden a ser intelectuales o
          miembros de la clase media alta. Nótese que los intelectuales
          universitarios, sin incluir necesariamente a los especialistas en
          ingeniería o la ciencia «hard», constituyen el segmento más altamente
          socializado de nuestra sociedad y el ala más izquierdista.
    
          28. El izquierdista del tipo sobresocializado trata de huir de su correa
          psicológica y reafirmar su autonomía rebelándose. Pero normalmente no es
          suficientemente fuerte como para rebelarse contra los valores más básicos
          de la sociedad. Generalmente hablando, las finalidades de los
          izquierdistas de hoy NO están en conflicto con la moral establecida. Antes
          bien, la izquierda toma un principio de la moral establecida, lo adopta a
          su manera y entonces acusa a la corriente mayoritaria de la sociedad de
          violar ese principio. Ejemplos: igualdad racial, igualdad de los sexos,
          ayudar a la gente pobre, paz como opuesto a la guerra, generalmente
          pacifistas, libertad de expresión, amabilidad a los animales. Aún más
          fundamental, la obligación de la persona de servir a la sociedad y la
          obligación de la sociedad de hacerse cargo de la persona. Todos estos han
          sido valores profundamente arraigados de nuestra sociedad (o al menos por
          mucho tiempo de su clase media y alta). Hay bastantes personas de la clase
          media y alta que se resisten a algunos de estos valores, pero normalmente
          su resistencia está más o menos encubierta. Tal resistencia aparece en los
          medios de masas sólo con una extensión muy limitada. El principal impulso
          de la propaganda en nuestra sociedad es en favor de los valores
          declarados. La principal.razón de que estos valores hayan resultado, por
          así decirlo, como los valores oficiales de nuestra sociedad es que le son
          útiles al sistema industrial. La violencia se desaprueba porque transtorna
          el funcionamiento del sistema. El racismo se desaprueba porque los
          conflictos étnicos también lo transtornan, y la discriminación malgasta el
          talento de los miembros de un grupo minoritario que pueden ser útiles para
          el sistema. La pobreza debe ser «curada» porque la clase baja causa
          problemas al sistema y el contacto con ésta abate la moral de las otras
          clases. Las mujeres son animadas a tener carreras porque su talento es
          valioso para el sistema y, aún más importante, por medio de trabajos
          regulares las mujeres están mejor integradas en el sistema y se atan
          directamente a él antes que a sus familias. Esto ayuda a debilitar la
          solidaridad familiar. (Los líderes del sistema dicen que quieren
          fortalecer la familia, pero lo que realmente quieren decir es que procuran
          que la familia sirva como herramienta eficaz para socializar a los hijos
          de acuerdo con sus necesidades. Razonamos en los párrafos 51, 52 que el
          sistema no puede permitir a la familia o a otro grupo social de pequeña
          escala ser fuerte y autónomo). Estos valores son explícitamente o
          implícitamente expresados o presupuestos en mucho del material presentado
          por los medios de comunicación de corriente de opinión mayoritaria y por
          el sistema educativo. Los izquierdistas especialmente del tipo
          sobresocializado, normalmente no se rebelan contra estos principios, sino
          que justifican su hostilidad a la sociedad afirmando (con algún grado de
          verdad) que esta no está viviendo conforme a ellos.
    
          29. He aquí una ilustración de la manera en como el izquierdista
          sobresocializado enseña su apego real a las actitudes convencionales de
          nuestra sociedad mientras pretende estar en rebelión contra ellas. Muchos
          promueven acciones afirmativas, para mover a la gente negra dentro de los
          trabajos prestigiosos, para mejorar la educación en los colegios negros e
          invertir más dinero en tales colegios; la forma de vida de la «clase baja»
          negra la conservan como una desgracia social. Quieren integrar al hombre
          negro dentro del sistema, hacer de él un ejecutivo de negocios, un juez,
          un científico, simplemente como la gente blanca de clase medio alta.
          Responderán que la última cosa que quieren es hacer del hombre negro una
          copia del hombre blanco; en vez, quieren preservar la cultura
          afroamericana. ¿Pero en qué consiste esta preservación? Puede consistir
          simplemente en comer el estilo de comida negra, escuchar música negra,
          vestir ropa al estilo negro e ir a una iglesia o mezquita negras. En otras
          palabras, sólo pueden expresarse en los problemas superficiales. En todos
          los aspectos ESENCIALES más izquierdistas del tipo sobresocializado
          quieren armonizar al hombre negro respecto a los ideales de clase media
          del hombre blanco. Quieren hacer al padre negro «responsable», quieren que
          las bandas negras se vuelvan no violentas, etc. Pero estos son exactamente
          los valores del sistema tecnológico-industrial. El sistema no puede
          preocuparse menos de la clase de música que un hombre escucha, qué clase
          de ropa lleva o en qué religión cree, mientras estudie en el colegio,
          tenga un trabajo respetable, ascienda la escala social, sea un padre
          «responsable», sea no violento y así sucesivamente. En efecto, porque
          muchos pueden negarlo, el izquierdista sobresocializado quiere integrar al
          hombre negro en el sistema y hacer que adopte sus valores.
    
          30. Ciertamente no postulamos que los izquierdistas, incluso del tipo
          sobresocializado, NUNCA se rebelen contra los valores fundamentales de
          nuestra sociedad. Claramente algunas veces lo hacen. Algunos izquierdistas
          sobresocializados han ido demasiado lejos hasta rebelarse contra uno de
          los principios más importantes de la sociedad moderna atrayendo la
          violencia física. Por su propia cuenta, la violencia es para ellos una
          forma de «liberación». En otras palabras, cometiendo violencia atraviesan
          las restricciones psicológicas que han sido experimentadas en su interior.
          Porque están sobresocializados estas restricciones han sido más limitantes
          para ellos que para otros; por lo tanto necesitan liberarse de ellas. Pero
          normalmente justifican su rebelión en términos de valores de la corriente
          de opinión principal. Si se comprometen en la violencia postulan el estar
          luchando contra el racismo o algo parecido.
    
          31. Comprendemos que se pueden poner de realce muchas objeciones al
          pequeño esbozo precedente. La situación real es compleja, y algo como una
          descripción completa ocuparía varios volúmenes, incluso si los datos
          necesarios estuvieran disponibles. Afirmamos sólo haber indicado muy
          aproximadamente las dos tendencias más importantes en la psicología del
          izquierdismo moderno.
    
          32. Los problemas del izquierdismo son indicativos de los problemas de
          nuestra sociedad como conjunto. Baja autoestima, tendencias depresivas y
          derrotismo no están restringidos a la izquierda. Aunque son especialmente
          notables en ésta, están extendidos en nuestra sociedad. Y la sociedad de
          hoy trata de socializarnos a un mayor alcance que cualquier sociedad
          previa. Incluso los expertos nos dicen cómo comer, cómo hacer el amor,
          cómo educar a nuestros hijos y así sucesivamente.
    
    
          EL PROCESO DE PODER
    
          33. Los seres humanos tienen una necesidad (probablemente basada en la
          biología) por algo que llamaremos el «proceso de poder». Esto está
          estrechamente relacionado a la necesidad de poder (la cual está
          ampliamente reconocida) pero no es exactamente la misma cosa. El proceso
          de poder tiene cuatro elementos. Los tres más claramente delineados los
          llamamos finalidad, esfuerzo y logro de la finalidad. (Todo el mundo
          necesita tener finalidades cuyo logro requiera esfuerzo, y necesita
          triunfar logrando al menos alguna de sus finalidades). El cuarto elemento
          es más difícil de definir y puede que no sea necesario para todos. Lo
          llamamos autonomía y lo discutiremos más tarde (párrafos 42-44).
    
          34. Consideremos el caso hipotético de un hombre que pueda tener todo lo
          que quiera simplemente deseándolo. Tal hombre tiene poder, pero
          desarrollará problemas psicológicos serios. Al principio tendrá mucha
          diversión, pero conforme siga estará agudamente aburrido y desmoralizado.
          Eventualmente puede convertirse en clínicamente deprimido. La historia nos
          enseña a esos aristócratas ociosos, que tienden a convertirse en
          decadentes. Esto no es cierto en aristócratas luchadores que tenían que
          esforzarse para mantener su poder. Pero los aristócratas ociosos y
          seguros, que no tenían necesidad de esforzarse, normalmente se convertían
          en aburridos, hedonistas y desmoralizados, incluso aunque tuvieran poder.
          Esto muestra que el poder no es suficiente. Uno debe tener finalidades
          hacia las que ejercitarlo.
    
          35. Todos tenemos finalidades; si no hay nada más, obtener las necesidades
          de vida: comida, agua y cualquier vestido y refugio que sean necesarios
          por el clima. Pero los aristócratas ociosos obtienen estas cosas sin
          esfuerzo. La consecuencia de ello es su aburrimiento y desmoralización.
    
          36. El no lograr finalidades importantes conlleva la muerte, si estas son
          necesidades físicas, y la frustración, si son compatibles con la
          supervivencia. Consecutivas derrotas al intentar alcanzarlas a lo largo de
          la vida resulta en derrotismo, baja autoestima o depresión.
    
          37. Así, con objeto de eludir problemas psicológicos serios, el ser humano
          necesita finalidades cuyo logro requiera esfuerzo, y debe tener un éxito
          razonable consiguiéndolas.
    
    
          ACTIVIDADES SUSTITUTORIAS
    
          38. Pero no todo aristócrata ocioso se convertía en aburrido y
          desmoralizado. Por ejemplo, el emperador Hirohito, en vez de hundirse en
          un hedonismo decadente, se volvió un apasionado de la biología marina, un
          campo en el que se distinguió. Cuando la gente no tiene que esforzarse en
          satisfacer sus necesidades físicas a menudo crean finalidades artificiales
          para ellos mismos. En muchos casos persiguen estas finalidades con la
          misma energía y compromiso emocional que hubieran puesto de otro modo en
          buscar sus necesidades físicas. Así, los aristócratas del Imperio Romano
          tenían sus pretensiones literarias, muchos aristócratas europeos hace
          pocos siglos invertían mucho tiempo y energía en cazar, siendo que no
          necesitaban la carne, otros aristócratas rivalizaban por la posición
          social a través de elaborados despliegues de riqueza, y unos pocos
          aristócratas, como Hirohito, han girado hacia la ciencia.
    
          39. Usamos el término «actividad sustitutoria» para designar una.actividad
          que persigue directamente una finalidad artificial que la gente ensalza
          para ellos mismos meramente con objeto de tener alguna finalidad por la
          que trabajar, o, dejadnos decir, meramente por la razón de la satisfacción
          que consiguen al perseguir dicha finalidad. He aquí una regla fácil para
          la identificación de actividades sustitutorias. Dada una persona que
          dedica mucho tiempo y energía a la persecución de la finalidad X,
          pregúntate esto: ¿si tuviera que dedicar la mayoría de su tiempo y energía
          a satisfacer sus necesidades biológicas, y este esfuerzo le requiriera
          usar sus posibilidades físicas y mentales de un modo variado e
          interesante, se sentiría privado seriamente por no alcanzar la finalidad
          X? Si la respuesta es no, entonces la persecución de la finalidad X es una
          actividad sustitutoria. Los estudios de Hirohito de biología marina
          constituyen claramente una actividad sustitutoria, ya que es bastante
          seguro que si Hirohito tuviera que invertir su tiempo trabajando en tareas
          interesantes no científicas con objeto de obtener las necesidades de vida,
          no se hubiera sentido privado por no saber todo acerca de la anatomía y
          los ciclos de vida de los animales marinos. Por otro lado, la persecución
          del sexo y del amor (por ejemplo) no es una actividad sustitutoria, porque
          mucha gente, incluso si su existencia fuera de otro modo satisfactoria, se
          sentirían privados si pasaran sus vidas sin tener nunca una relación con
          un miembro del sexo opuesto. (Pero perseguir una cantidad excesiva de
          sexo, más de lo que uno necesita realmente, puede ser una actividad
          sustitutoria).
    
          40. En la sociedad industrial moderna sólo es necesario un mínimo esfuerzo
          para satisfacer las necesidades físicas propias. Es suficiente el
          atravesar un programa de entrenamiento para adquirir alguna pequeña escala
          técnica, después llegar al trabajo puntal y ejercer un esfuerzo muy
          modesto para mantenerlo. Los únicos requisitos son una cantidad moderada
          de inteligencia y, la mayor parte de todo, simple OBEDIENCIA. Si uno tiene
          esto, la sociedad se ocupa de ti desde la cuna hasta la sepultura. (Sí,
          hay una clase baja que no puede garanti-zarse las necesidades físicas,
          pero aquí estamos hablando de la corriente principal de la sociedad). Así,
          no es sorprendente que la sociedad moderna esté llena de actividades
          sustitutorias. Esto incluye el trabajo científico, las proezas atléticas,
          el trabajo humanitario, la creación artística y literaria, el ascender el
          escalón corporativo, la adquisición de dinero y bienes materiales más allá
          del punto que dejan de dar satisfacciones físicas adicionales y el
          activismo social cuando las cuestiones a las que se dirige no son
          importantes para el activista personalmente, como en el caso de activistas
          blancos que trabajan por los derechos de las minorías que no son blancas.
          Estas no son siempre actividades sustitutorias puras, desde que para mucha
          gente pueden ser motivadas en parte por otras necesidades que la necesidad
          de tener alguna finalidad que perseguir. El trabajo científico puede estar
          en parte.motivado por un impulso de prestigio, la creación artística por
          una necesidad de expresar sentimientos, el activismo social militante por
          la hostilidad. Pero para mucha gente que las persigue estas actividades
          son a la larga parte de actividades sustitutorias. Por ejemplo, la mayoría
          de los científicos estarán de acuerdo probablemente en que la
          autorrealización que adquieren de sus trabajos es más importante que el
          dinero y el prestigio que ganan.
    
          41. Para alguna, si no para mucha gente, las actividades sustitutorias son
          menos satisfactorias que el perseguir finalidades reales (éstas son
          finalidades que la gente querría alcanzar incluso si la necesidad del
          proceso de poder estuviera ya realizada). Una muestra de esto es el hecho
          de que, en muchos o en la mayor parte de los casos, la gente que está
          profundamente comprometida en actividades sustitutorias no está nunca
          satisfecha. Así el que hace dinero se esfuerza constantemente por obtener
          más y más riqueza. El científico tan pronto como ha resuelto un problema
          se mueve al siguiente. El corredor de larga distancia se impulsa a correr
          más lejos y más rápido. Mucha gente que persigue actividades sustitutorias
          dirá que consigue más satisfacción de estas actividades del que consiguen
          de los negocios «mundanos» de satisfacer sus necesidades biológicas, pero
          esto es porque en nuestra sociedad el esfuerzo necesario para satisfacer
          las necesidades biológicas ha sido reducido a la trivialidad. Más
          importante, en nuestra sociedad la gente no satisface sus necesidades
          biológicas AUTóNOMAMENTE ya que funcionamos como parte de una inmensa
          máquina social. En contraste, la gente tiene generalmente bastante
          autonomía persiguiendo sus actividades sustitutorias.
          AUTONOMÍA
    
          42. La autonomía como parte del proceso de poder puede que no sea
          necesaria para todas las personas. Pero mucha gente necesita un grado
          mayor o menor de autonomía al trabajar por sus finalidades. Su esfuerzo
          debe ser tomado por su propia iniciativa y debe estar bajo su propia
          dirección y control. Sin embargo mucha gente no tiene que ejercer esta
          iniciativa, dirección y control como personas individuales. Normalmente
          basta con actuar como miembro de un grupo PEQUEÑO. Así si media docena de
          personas discuten una finalidad y hacen un esfuerzo exitoso unidas para
          alcanzarla, su necesidad por el proceso de poder estará cumplida. Pero si
          trabajan bajo órdenes rígidas que no les dejan espacio para decisiones
          autónomas e iniciativa, entonces su necesidad por el proceso de poder no
          estará cumplida. Lo mismo ocurre cuando las decisiones están tomadas en
          bases colectivas, si el grupo que toma las decisiones es tan grande que el
          papel de cada persona es insignificante. Se puede argumentar que la
          mayoría de la gente no quiere tomar sus propias decisiones y quieren jefes
          para pensar por ellos. Hay un elemento de verdad en esto. La gente
          quiere.tomar sus propias decisiones en pequeños asuntos, pero tomar
          decisiones en problemas difíciles y fundamentales requiere encararse con
          conflictos psicológicos, y la mayoría de la gente los odia. Por
          consiguiente tienden a apoyarse en otros para tomar decisiones difíciles.
          La mayoría de la gente son seguidores naturales, no jefes, pero quieren
          tener acceso directo y personal a sus jefes y participar en cierta
          extensión en la toma de decisiones difíciles. Pero no se sigue que les
          guste que les impongan decisiones sin tener oportunidad de influir en
          ellas. Al menos a ese nivel necesitan autonomía.
    
          43. Es cierto que algunas personas parecen tener poca necesidad de
          autonomía. Su impulso por el poder es débil o lo satisfacen
          identificán-dose con alguna organización poderosa a la cual pertenecen. Y
          enton-ces hay irreflexivos, tipos de animal que parecen estar satisfechos
          con un sentido puramente físico de poder (el buen soldado de combate, que
          obtiene su sentido de poder desarrollando habilidades de lucha que está
          bastante contento de usar en obediencia ciega a sus superiores).
    
          44. Pero la mayoría de la gente pasa a través del proceso de
          poder-teniendo una finalidad, haciendo un esfuerzo AUTóNOMO y alcanzándola
          adquiere esa autoestima, autoconfianza y un sentido de poder. Cuando uno
          no tiene oportunidades adecuadas para pasar a través del proceso de poder,
          las consecuencias son (dependiendo de la persona y de la manera en que el
          proceso de poder se ha desorganizado) aburrimiento, desmoralización, baja
          autoestima, sentimientos de inferioridad, derrotismo, depresión, ansiedad,
          culpabilidad, frustración, hostilidad, abuso del cónyuge y de niños,
          hedonismo insaciable, conducta sexual anormal, desórdenes del sueño,
          desórdenes alimenticios, etc. Algunos de los síntomas enumerados son
          similares a aquellos que muestran los animales en cautividad. Para
          explicar como surgen estos síntomas de la privación respecto al proceso de
          poder: el sentido común del entendimiento de la naturaleza humana le dice
          a uno que la falta de finalidades cuyo logro requieren esfuerzo conduce al
          aburrimiento y este, continuado largamente, a menudo lleva a la
          frustración y a la depresión. El fracaso a la hora de obtener finalidades
          conduce a la frustración y a bajar la autoestima. La frustración lleva al
          enfado, y este a la agresión, a menudo en la forma de abuso del cónyuge o
          de niños. Se ha demostrado que la frustración continuada comúnmente dirige
          a la depresión, y esta tiende a causar ansiedad, culpabilidad, desórdenes
          del sueño, desórdenes alimenticios y malos sentimientos sobre uno mismo.
          Aquellos que tienden a la depresión buscan el placer como un antídoto; en
          consecuencia recurriendo al hedonismo insaciable y al sexo excesivo, con
          perversiones queriendo significar conseguir diversiones nuevas. El
          aburrimiento también tiende a causar excesiva búsqueda del placer ya que,
          a falta de otras, la gente usa con frecuencia éste como una finalidad. Ver
          diagrama. Lo precedente es una simplificación, la realidad.es más compleja
          y por supuesto la privación con respecto al proceso de poder no es la
          ÚNICA causa de los síntomas descritos. Por cierto, cuando mencionamos la
          depresión no queremos decir necesariamente la que es lo suficientemente
          severa como para ser tratada por un psiquiatra. A menudo están
          comprometidas formas de depresión suaves. Y cuando hablamos de finalidades
          no queremos decir necesariamente que estas sean de periodo largo y muy
          pensadas. A través de la larga historia de la humanidad para mucha o la
          mayor parte de la gente, las finalidades precarias de la existencia
          (simplemente proporcionarse a uno y a su familia la comida del día a día)
          ha sido por completo suficiente.
    
    
          DIAGRAMA ORIGEN DE LOS PROBLEMAS SOCIALES
    
          45. Cualquiera de los síntomas precedentes pueden ocurrir en cualquier
          sociedad, pero en la sociedad industrial moderna están presentes en una
          escala masiva. No somos los primeros en mencionar que hoy el mundo parece
          estar volviéndose loco. Esta clase de cosas no son normales en sociedades
          humanas. Hay buenas razones para creer que el hombre primitivo sufría
          menos tensión y frustración y estaba más satisfecho con su forma de vida
          de lo que está el hombre moderno. Es cierto que en las sociedades
          primitivas no todo era un camino de rosas. El abuso a las mujeres era
          común entre los aborígenes australianos, la transexualidad era bastante
          común entre algunas tribus de los indios americanos. Pero parece que
          HABLANDO EN GENERAL la clase de problemas que hemos nombrado en el párrafo
          precedente eran mucho menos comunes entre las personas primitivas de lo
          que lo son en la sociedad moderna.
    
          46. Atribuimos los problemas sociales y psicológicos de la sociedad
          moderna al hecho de que esta requiere gente que viva bajo condiciones
          radicalmente diferentes de aquellas bajo las cuales la raza humana se
          desarrolló y a maneras de comportarse que entran en conflicto con los
          patrones de comportamiento que desarrollaba mientras vivía bajo las
          condiciones iniciales. Queda claro por lo que ya hemos escrito que
          consideramos la falta de oportunidad de experimentar propiamente el
          proceso de poder como la más importante de las condiciones anormales a la
          que la sociedad moderna somete a la gente. Pero no es la única. Antes de
          proceder con el colapso del proceso de poder como el origen de los
          problemas sociales discutiremos algunos de los otros orígenes.
    
          47. Entre las condiciones anormales presentes en la sociedad industrial
          moderna están la excesiva densidad de población, el aislamiento del hombre
          de la naturaleza, la excesiva rapidez del cambio social y el colapso de
          las comunidades naturales de pequeña escala tales como la familia
          prolongada, el pueblo o la tribu..
    
          48. Es bien sabido que el hacinamiento incrementa la tensión y la
          agresión. El grado de hacinamiento que existe hoy y el aislamiento del
          hombre de la naturaleza son consecuencias del proceso tecnológico. Todas
          las sociedades preindustriales eran predominantemente rurales. La
          Revolución Industrial incrementó bastante las medidas de las ciudades y la
          proporción de los habitantes que en ellas vivían y la tecnología agrícola
          moderna ha hecho posible para la tierra soportar una densidad de población
          mayor de la que nunca hubo antes. (Además, la tecnología ha agravado los
          efectos del hacinamiento porque pone poderes desorganizadores
          incrementados en las manos de la gente. Por ejemplo, una variedad de
          aparato que haga ruido: un segador potente, radios, motocicletas, etc. Si
          el uso de estos aparatos no está restringido, la gente que quiere paz y
          silencio está frustrada por el ruido. Si el uso está restringido, la gente
          que usa los aparatos está defraudada por las regulaciones. Pero si estas
          máquinas no hubieran sido inventadas nunca hubiera habido conflicto y
          frustración generado por ellas).
    
          49. Para las sociedades primitivas el mundo natural (que normalmente
          cambiaba sólo despacio) proporcionaba un armazón estable y por eso una
          sensación de seguridad. En el mundo moderno es la sociedad humana la que
          domina la naturaleza al contrario que antes, y la sociedad moderna se
          transforma muy rápidamente debido al cambio tecnológico. Así que no hay un
          armazón estable.
    
          50. ¡Los conservadores son unos mentecatos! Se quejan de la decadencia de
          los valores tradicionales y sin embargo soportan con entusiasmo el
          progreso tecnológico y el crecimiento económico. Aparentemente nunca se
          les ha ocurrido que no puedes hacer cambios rápidos y drásticos en la
          tecnología y en la economía de la sociedad sin causar cambios rápidos en
          todos los otros aspectos de esta, y que esos cambios rápidos
          inevitablemente rompen los valores tradicionales.
    
          51. La descomposición de los valores tradicionales a cierto alcance
          implica la descomposición de los huesos que sujetan juntos los grupos
          sociales de pequeña escala. La desintegración de estos grupos está también
          promovida por el hecho de que las condiciones modernas muchas veces
          requieren o seducen a las personas a moverse a una ubicación nueva,
          separándolas de sus comunidades. Más allá de eso, una sociedad tecnológica
          TIENE QUE debilitar los lazos familiares y las comunidades locales si
          quiere funcionar eficazmente. En la sociedad moderna la fidelidad personal
          debe ser primero al sistema y sólo secundariamente a una comunidad de
          pequeña escala, porque si la fidelidad interna a las comunidades de
          pequeña escala fuera más fuerte que la fidelidad al sistema, estas
          comunidades perseguirían su propio provecho a expensas del sistema.
    
          52. Supongamos que un funcionario público o un ejecutivo de
          una.corporación nombra a su primo, a su mejor amigo o a su correligionario
          para una posición antes que nombrar a una persona mejor cualificada para
          el trabajo. Ha permitido que la fidelidad personal reemplace su fidelidad
          por el sistema, y eso es «nepotismo» o «discriminación», pecados terribles
          en la sociedad moderna. Será que las sociedades industriales han hecho un
          trabajo pobre de subordinación de la fidelidad personal o local a la
          fidelidad al sistema, ya que son normalmente muy ineficientes. (Mira
          América Latina). Así una sociedad industrial avanzada sólo puede tolerar
          esas comunidades de pequeña escala que estén castradas, domesticadas y
          convertidas en herramientas del sistema. Una excepción parcial se puede
          hacer con unos pocos grupos cerrados y pasivos, tales como los *Amish, los
          cuales tienen pocas consecuencias en la sociedad lejana. Aparte de estos,
          hoy en día existen en América algunas otras comunidades de pequeña escala
          genuinas. Por ejemplo, pandillas de jóvenes y «cultos». Todo el mundo los
          considera peligrosos, y lo son, porque los miembros de estos grupos
          primeramen-te son leales los unos a los otros antes que al sistema, por
          tanto éste no los puede controlar. O consideremos a los gitanos. Estos
          comúnmente escapan con el robo y el fraude porque sus lealtades son tales
          que siempre pueden conseguir otros gitanos para dar testimonio que
          «pruebe» su inocencia. Obviamente el sistema estaría en un serio problema
          si demasiada gente perteneciera a tales grupos. Algunos de los pensadores
          chinos de principios del siglo XX que estaban interesa-dos en la
          modernización de China reconocieron la necesidad de acabar con los grupos
          sociales de pequeña escala tales como la familia: «(Según Sun Yat-sen) La
          gente china necesitaba una nueva oleada de patriotismo, la cual dejaría
          transferir la lealtad de la familia al Estado... (Según Li Huang) los
          apegos tradicionales, particularmente a la familia, tenían que ser
          abandonados, si el nacionalismo debía desarrollarse en China.» (Chester C.
          Tan, «Pensamiento Político Chino en el Siglo Veinte», página 125, página
          297).
    
          53. El hacinamiento, el cambio rápido y la descomposición de las
          comunidades han sido ampliamente reconocidos como orígenes de los
          problemas sociales, pero no creemos que sean suficiente para relacionar la
          amplitud de los problemas que hoy vemos.
    
          54. Unas pocas ciudades preindustriales eran muy grandes y hacinadas, sin
          embargo sus habitantes no parecían sufrir problemas psicológicos en la
          misma extensión que el hombre moderno. Hoy todavía hay en América áreas
          rurales que no están hacinadas, y encontramos allí los mismos problemas
          que en las áreas urbanas, aunque tienden a ser menos agudos en las áreas
          rurales. Así el hacinamiento no parece ser el factor decisivo.
    
          55. En la edad de crecimiento de la frontera Americana durante el siglo
          XIX, la movilidad de la población probablemente se rompió,
          familias.prolongadas y grupos sociales de pequeña escala, hasta al menos
          la misma amplitud que lo están hoy. De hecho, algunas familias nucleares
          eligen vivir aisladas, sin tener vecinos en varias millas, sin pertenecer
          a ninguna comunidad; sin embargo, no parecen haber desarrollado como
          resultado ningún problema.
    
          56. Además, el cambio en la frontera americana fue muy rápido y profundo.
          Un hombre pudo nacer y crecer en una barraca de madera, fuera del alcance
          de la ley y el orden y alimentarse largamente con carne salvaje; y cuando
          llegase a viejo podía estar trabajando metódicamente y viviendo en una
          comunidad ordenada con ejecución efectiva de las leyes. Éste fue el
          profundo cambio que típicamente ocurrió en la vida de una persona moderna,
          sin embargo, no parece haber conducido a problemas psicológicos. De hecho,
          en el siglo XIX la sociedad americana tenía un tono optimista y de
          autoconfianza, completamente diferente que en la sociedad actual. Sí,
          sabemos que la América del siglo XIX tenía sus problemas, y serios, pero
          la necesidad de ser breves nos obliga a expresarnos en términos simples.
    
          57. Argumentamos que la diferencia es que el hombre moderno tiene la
          sensación (largamente justificada) de que el cambio se le IMPONE, mientras
          que el hombre de la frontera del siglo XIX tenía la sensación (también
          largamente justificada) de que creó el cambio por sí mismo, por su propia
          elección. Así el pionero arraigado en un pedazo de tierra bajo su propia
          elección y convirtiéndolo en granja por su propio esfuerzo. En aquellos
          días un condado entero podía tener sólo unos cuantos cientos de habitantes
          y estaba mucho más aislado y tenía más entidad autónoma que un condado
          moderno. Por tanto el pionero dedicado a la granja participaba como
          miembro de un grupo relativamente pequeño en la creación de una comunidad
          nueva y moderna. Uno puede preguntar con acierto si la creación de esta
          comunidad fue una mejora, pero en todo caso satisfacía la necesidad de los
          pioneros por el proceso de poder.
    
          58. Sería posible dar otros ejemplos de sociedades en las que haya habido
          cambios rápidos y/o falta de lazos estrechos entre comunidades sin la
          clase de conducta masiva aberrante que vemos en la sociedad industrial
          actual. Afirmamos que la causa más importante de los problemas sociales y
          psicológicos en la sociedad moderna es el hecho de que la gente no tiene
          suficientes oportunidades de atravesar el proceso de poder de una forma
          normal. No queremos decir que la sociedad moderna es la única en la que el
          proceso de poder ha sido desorganizado. Probablemente muchas si no todas
          las sociedades civilizadas han interferido en el proceso de poder con una
          mayor o menor extensión. Pero en la sociedad industrial moderna el
          problema se ha hecho particularmente agudo. El izquierdismo al menos en su
          forma reciente (de mitad hasta finales del siglo XX), es en parte
          un.síntoma de la privación con respecto al proceso de poder.
    
    
          COLAPSO DEL PROCESO DE PODER EN LA SOCIEDAD MODERNA
    
          59. Dividimos los impulsos humanos en tres grupos: (1) aquellos impulsos
          que pueden ser satisfechos con un esfuerzo mínimo; (2) aquellos que pueden
          ser satisfechos pero sólo con el coste de un esfuerzo serio; (3) aquellos
          que no pueden ser satisfechos adecuadamente, sin importar cuanto esfuerzo
          hagamos. Cuantos más impulsos haya en el tercer grupo habrá más
          frustración, cólera, eventualmente derrotismo, depresión, etc.
    
          60. En la sociedad industrial moderna los impulsos humanos naturales
          tienden a ser desplazados al primer y al tercer grupo, y el segundo grupo
          tiende a consistir cada vez más en impulsos creados artificialmente.
    
          61. En las sociedades primitivas, las necesidades físicas generalmente
          pertenecen al grupo 2: pueden ser obtenidas, pero sólo con el coste de un
          esfuerzo serio. Pero la sociedad moderna cuida el garantizar las
          necesidades físicas de todo el mundo a cambio de un mínimo esfuerzo, por
          tanto las necesidades físicas son desplazadas al grupo 1. Dejamos aparte a
          la clase baja, estamos hablando de la tendencia principal. (Puede haber
          desacuerdo sobre si el esfuerzo necesario para mantener un trabajo es
          «mínimo»; pero normalmente, en trabajos de grado medio o bajo, todo el
          esfuerzo que se requiere es meramente la obediencia. Te sientas o te
          levantas donde te ha sido dicho que lo hagas y haces lo que se te ha
          encargado de la manera que se te manda. Raramente tienes que esforzarte
          seriamente, y en cualquier caso escasamente tienes autonomía en el
          trabajo, así que la necesidad por el proceso de poder no está bien
          cumplida).
    
          62. Las necesidades sociales, tales como el sexo, el amor y la posición
          social, a menudo permanecen en el grupo 2 en la sociedad moderna,
          dependiendo de la situación de la persona. Algunos científicos sociales,
          educadores, profesionales de la «salud mental», están haciendo lo
          imposible para desplazar los impulsos sociales al grupo 1 intentando hacer
          ver que todo el mundo tiene una vida social satisfactoria. Pero, excepto
          para las personas que tienen un impulso particularmente fuerte por la
          posición social, el esfuerzo requerido para complacer los impulsos
          sociales es insuficiente para satisfacer adecuadamente la necesidad por el
          proceso de poder.
    
          63. Así se han creado ciertas necesidades artificiales a fin de que
          correspondan al grupo 2, por tanto sirven para la necesidad del proceso de
          poder. Se han desarrollado técnicas de publicidad y mercado para que mucha
          gente sienta que necesita cosas que sus abuelos nunca desearon o incluso
          soñaron. Requiere un serio esfuerzo el ganar suficiente dinero para
          satisfacer estas necesidades artificiales, por tanto corresponden al grupo
          2. (Ver párrafos 80-82). El hombre moderno.debe satisfacer su necesidad
          por el proceso de poder en gran parte a través de la persecución de
          necesidades artificiales creadas por la industria publicitaria y de
          mercado y a través de actividades sustitutorias. ¿Es el impulso por la
          adquisición ilimitada de bienes materiales una creación artificial de la
          industria de la publicidad y de mercado? Ciertamente no hay un impulso
          innato en el hombre por la adquisición de bienes materiales. Ha habido
          muchas culturas en las que la gente ha deseado pequeñas riquezas
          materiales más allá de lo que era necesario para satisfacer sus
          necesidades físicas básicas (aborígenes australianos, campesinos mejicanos
          de cultura tradicional, algunas culturas africanas). Por otro lado también
          ha habido muchas culturas preindustriales en las que la adquisición
          material ha tenido un importante papel. Por lo tanto no podemos pretender
          que la cultura de la adquisición, naciente hoy en día, es exclusivamente
          una creación de la industria de la publicidad y de mercado. Pero es claro
          que ésta ha tenido una parte importante en la creación de esta cultura.
          Las grandes corporaciones que gastan millones en publicidad no estarían
          invirtiendo esa cantidad de dinero sin pruebas sólidas de que la
          reembolsarán incrementando las ventas. Un miembro de FC conoció un par de
          años atrás a un director de ventas que fue lo suficientemente sincero como
          para decirle, «Nuestro trabajo es hacer que la gente compre cosas que no
          quiere ni necesita». Luego describió como un novato sin experiencia podía
          presentar las realidades de un producto, y no hacer ninguna venta en
          absoluto, mientras que un vendedor profesional entrenado y con experiencia
          hubiera hecho muchas ventas a la misma gente. Esto demuestra que ésta es
          manipulada para comprar cosas que realmente no quiere.
    
          64. Parece ser que para alguna gente, puede que para la mayoría, estas
          formas artificiales del proceso de poder son insuficientes. Un tema que
          aparece repetidamente en los escritos de las críticas sociales de la
          segunda mitad del siglo XX es la sensación de la falta de objetivos que
          aflige a bastantes en la sociedad moderna. (Esta falta de objetivos es
          frecuentemente llamada «anomic» o «vacío de la clase media»). Sugerimos
          que la llamada «crisis de identidad» es actualmente una búsqueda del
          sentido de propósito, frecuentemente comprometido a una actividad
          sustitutoria conveniente. Puede que el *existencialismo sea en gran parte
          una respuesta a la falta de objetivos de la vida moderna. El problema de
          la falta de objetivos parece haberse convertido en menos serio durante los
          últimos 15 años aproximadamente, porque ahora la gente siente menos
          seguridad física y emocional que antes y la necesidad de seguridad les
          proporciona una finalidad. Pero la falta de objetivos ha sido sustituida
          por la frustración sobre la dificultad de obtener seguridad. Enfatizamos
          el problema de la falta de objetivos porque los liberales y los
          izquierdistas desearían resolver nuestros problemas sociales por medio de
          garantizar la seguridad de todos a través de la sociedad; pero si eso
          pudiera hacerse sólo traería de nuevo el problema de la falta de
          objetivos. El problema real no es si la sociedad proporciona bien o
          pobremente la seguridad a las personas, la molestia es que la gente
          depende del sistema para su seguridad antes que tenerla en sus propias
          manos. Esto, dicho sea de paso, es parte de la razón de porque algunos se
          exaltan sobre el derecho a portar armas, la posesión de un arma pone ese
          aspecto de su seguridad en sus propias manos. En la sociedad moderna está
          muy extendida la búsqueda de la «realización», pero pensamos que para la
          mayoría una actividad cuya principal finalidad es la realización (esto es,
          una actividad sustitutoria) no trae una realización completamente
          satisfactoria. En otras palabras, no satisface completamente la necesidad
          por el proceso de poder. (Ver párrafo 41). Esa necesidad puede ser
          completamente satisfecha sólo por medio de actividades que tienen alguna
          finalidad externa, tales como necesidades físicas, sexo, amor, posición
          social, venganza, etc.
    
          65. Además, donde las finalidades son perseguidas enteramente por ganar
          dinero, ascender en la posición social o funcionar como parte del sistema
          de cualquier otro modo, muchos no están en una posición de perseguir sus
          finalidades AUTóNOMAMENTE. La mayoría de los trabajadores son los
          empleados de alguien y, como señalamos en el párrafo 61, deben emplear sus
          días haciendo lo que les dicen de la manera que les es dicho. Incluso el
          que tiene un negocio propio tiene una autonomía limitada. Una queja
          crónica de los pequeños comerciantes y empresarios es que sus manos están
          atadas por las excesivas regulaciones del gobierno. Algunas de estas
          regulaciones son indudablemente innecesarias, pero la mayor parte son
          esenciales y partes inevitables de nuestra extremadamente compleja
          sociedad. Una gran porción de los pequeños negocios de hoy operan con el
          *sistema de franquicia. En el Wall Street Journal se narraba hace unos
          años que muchas de las compañías adjudicatarias de franquicias pedían a
          los solicitantes de estas pasar una prueba de personalidad que está ideada
          para EXCLUIR a aquellos que tienen creatividad e iniciativa, porque tales
          personas no son suficientemente dóciles como para seguir obedientemente
          con el sistema de franquicia. Esto excluye de pequeños negocios a muchos
          que más necesidad tienen de autonomía.
    
          66. Hoy en día la gente vive más por la eficacia de lo que el sistema hace
          POR ellos o PARA ellos que por la eficacia de lo que hacen por ellos
          mismos. Y lo que hacen por ellos mismos lo es cada vez más por los cauces
          establecidos por el sistema. Las oportunidades tienden a ser aquéllas que
          el sistema proporciona y éstas deben ser explotadas de acuerdo con las
          reglas y regulaciones, y se han de seguir las técnicas prescritas por los
          expertos, si ha de encontrarse una oportunidad de éxito. Los esfuerzos de
          los conservadores por disminuir la cantidad de las regulaciones del
          gobierno son de escaso beneficio para el hombre medio. Por un lado, sólo
          una fracción de estas pueden ser eliminadas porque la mayoría son
          necesarias. Por otro lado, la mayoría de las regulaciones afectan a los
          hombres de negocios antes que a la persona media, por lo que el principal
          efecto es el de quitar poder al gobierno para dárselo a las corporaciones
          privadas. Lo que esto significa para el hombre medio es que la
          interferencia del gobierno en su vida es reemplazada por la interferencia
          de las grandes corporaciones, lo que puede ser permitido, por ejemplo,
          para verter más productos químicos que penetran en su suministro de agua y
          le producen cáncer. Los conservadores toman al hombre medio por un mamón,
          explotando su resentimiento por el Gran Gobierno para promover el poder de
          la Gran Empresa.
    
          67. Así el proceso de poder se colapsa en nuestra sociedad a causa de una
          deficiencia de finalidades reales y de autonomía en la persecución de
          dichas finalidades. Pero es también colapsado por aquellos impulsos
          humanos que pertenecen al grupo 3: los impulsos que uno no puede
          satisfacer adecuadamente, sin importar cuanto esfuerzo haga. Uno de estos
          impulsos es la necesidad de seguridad. Nuestra vida depende de decisiones
          hechas por otras personas; no tenemos control sobre estas decisiones e
          incluso normalmente no sabemos las personas que las toman. («Vivimos en un
          mundo en el que relativamente poca gente -puede que 500 o 1000- toma las
          decisiones importantes» -Philip B. Heymann del colegio de leyes de
          Harvard, citado por Anthony Lewis, New York Times , 21 de Abril, 1995).
          Nuestras vidas dependen de si el modelo de seguridad está debidamente
          mantenido en una central nuclear; o de cuanto pesticida está permitido que
          penetre en nuestros alimentos o de cuanta polución en nuestro aire; en
          cómo es de hábil (o de incompetente) nuestro médico; si perdemos o
          conseguimos un trabajo puede depender de las decisiones hechas por los
          economistas gubernamentales o de los ejecutivos de una corporación; y así
          sucesivamente. La mayor parte de las personas no están en una posición de
          asegurarse contra estas amenazas más allá de un alcance muy limitado. Las
          personas que buscan seguridad están por eso frustradas, lo que las conduce
          a un sentimiento de impotencia.
    
          68. Se puede objetar que el hombre primitivo estaba físicamente menos
          seguro que el hombre moderno, como se puede ver por su corta expectativa
          de vida; por tanto el hombre moderno está más seguro de lo que es normal
          en seres humanos. Pero la seguridad psicológica no corresponde
          estrechamente con la seguridad física. Lo que nos hace SENTIRNOS seguros
          no es tanto la seguridad objetiva como la sensación de confianza en
          nuestra habilidad de hacernos cargo de nosotros mismos. El hombre
          primitivo amenazado por un animal fiero o por el.hambre, podía luchar para
          defenderse o viajar para buscas alimento. No tenía la certeza de tener
          éxito en estos esfuerzos, pero por término medio no estaba indefenso
          contra las cosas que le amenazaban. Por otro lado la persona moderna está
          indefensa ante muchas de las cosas que le amenazan; accidentes nucleares,
          agentes cancerígenos en la comida, polución ambiental, guerra, aumento de
          los impuestos, invasión de su vida privada por grandes organizaciones,
          fenómenos sociales o económicos a lo ancho del país que pueden
          desorganizar su modo de vida.
    
          69. Es cierto que el hombre primitivo era impotente ante algunas de las
          cosas que le amenazaban; la enfermedad por ejemplo. Pero podían aceptar el
          riesgo de la enfermedad estoicamente. Es parte de la naturaleza de las
          cosas, no es culpa de uno, a no ser que sea la culpa de algo imaginario,
          un demonio impersonal. Pero los temores de la persona moderna tienden a
          estar HECHOS POR EL HOMBRE. Ya no son el resultado del azar, son
          IMPOSICIONES de otras personas, en cuyas decisiones, como individuo, es
          incapaz de influir. Consecuente-mente se siente frustrado, humillado y
          furioso.
    
          70. De este modo el hombre primitivo tiene su seguridad en la mayor parte
          en sus propias manos (tanto como persona como parte de un grupo PEQUEÑO).
          Mientras que la seguridad del hombre moderno está en manos de personas u
          organizaciones demasiado remotas o grandes como para influir personalmente
          sobre ellas. Así el impulso del hombre moderno por la seguridad tiende a
          pertenecer a los grupos 1 y 3; en algunas áreas (comida, refugio, etc.) su
          seguridad está confiada al coste de un esfuerzo trivial, mientras que en
          otras áreas no puede conseguir seguridad. (Lo precedente simplifica
          enormemente la situación real, pero indica toscamente y de manera general
          como la condición del hombre moderno difiere de la del hombre primitivo).
    
          71. La gente tiene muchos impulsos transitorios que son necesariamente
          frustrados en la vida moderna, así que corresponden al grupo 3. Uno puede
          enfadarse, pero la sociedad moderna no puede permitir el enfrentamiento
          físico. Incluso en muchas situaciones no permite la agresión verbal. Yendo
          a algún sitio uno puede tener prisa, o puede estar de humor para viajar
          despacio, pero generalmente no hay elección y ha de moverse con el tráfico
          y obedecer las señales. Uno puede querer hacer su trabajo de un modo
          diferente, pero normalmente sólo se puede trabajar de acuerdo a las reglas
          impuestas por su jefe. De otras muchas maneras también, el hombre moderno
          está subordinado a la red de reglas y regulaciones (explícitas o
          implícitas) que frustran muchos de estos impulsos y de esta manera
          interfieren con el proceso de poder. La mayoría de estas regulaciones no
          pueden ser eliminadas, porque son necesarias para el funcionamiento de la
          sociedad industrial.
    
          72. La sociedad moderna es en ciertos aspectos extremadamente permisiva.
          En cuestiones que son irrelevantes para el funcionamiento del sistema
          podemos generalmente hacer lo que queramos. Podemos creer en cualquier
          religión que nos guste (en tanto que no fomente comportamientos que sean
          peligrosos para el sistema). Podemos acostarnos con quien queramos (en
          tanto que practiquemos «sexo seguro»). Podemos hacer todo lo que queramos
          en tanto que sea TRIVIAL. Pero en todas cuestiones IMPORTANTES el sistema
          tiende a incrementar las regulaciones sobre nuestro comportamiento.
    
          73. El comportamiento no sólo está regulado a través de reglas explícitas
          y no sólo por el gobierno. El control está frecuentemente ejercido a
          través de coerción indirecta o de presión o manipulación psicológica, y
          por otras organizaciones a parte del gobierno, o por el sistema como
          conjunto. Muchas grandes organizaciones usan alguna forma de propaganda
          para manipular la actitud o el comportamiento del público. Cuando alguien
          acepta el propósito para el que la propaganda está siendo usada en un caso
          determinado, generalmente la llama «educación» o le aplica algún eufemismo
          similar. Pero la propaganda es propaganda independientemente para el
          propósito que sea usada. Ésta no está limitada únicamente a los «clientes»
          y a los anuncios, e incluso algunas veces no es conscientemente
          intencionada por la gente que la hace. Por ejemplo, el contenido de la
          programación de entretenimiento es una forma poderosa de propaganda. Un
          ejemplo de coerción indirecta: no hay ninguna ley que diga que tengamos
          que ir a trabajar todos los días y seguir las órdenes de nuestro jefe.
          Legalmente no hay nada para evitar que vayamos a vivir a la naturaleza
          como la gente primitiva o de entrar en los negocios por nuestra cuenta.
          Pero en la práctica hay muy poco campo salvaje, y en la economía sólo hay
          sitio para un número limitado de pequeños propietarios de negocios. Por
          tanto muchos de nosotros sólo podemos sobrevivir como el empleado de algún
          otro.
    
          74. Sugerimos que la obsesión del hombre moderno por la longevidad, y con
          el mantenimiento del vigor físico y el atractivo sexual hasta una edad
          avanzada, es un síntoma de la irrealización resultante de la privación con
          respecto al proceso de poder. La «crisis de los cincuenta» también es un
          síntoma semejante. Tal es la falta de interés por tener hijos que es
          bastante común en la sociedad moderna pero casi inaudito en la sociedad
          primitiva.
    
          75. En las sociedades primitivas, la vida es una sucesión de etapas.
          Habiendo realizado las necesidades y propósitos de una, no había ninguna
          aversión en pasar a la siguiente. Un hombre joven atravesaba el proceso de
          poder convirtiéndose en cazador, cazando no por deporte o realización,
          sino por la carne que era necesaria para alimentarse (en las mujeres
          jóvenes el proceso es más complejo, con gran énfasis en el poder social;
          no discutiremos esto aquí). Habiendo atravesado esta.fase con éxito, el
          hombre joven no tenía aversión en arraigar las responsabilidades de fundar
          una familia. (En contraste, alguna gente moderna pospone indefinidamente
          el tener hijos porque están demasiado ocupados buscando algún tipo de
          «realización». Sugerimos que la realización que necesitan es experimentar
          adecuadamente el proceso de poder con finalidades reales en vez de
          finalidades artificiales de actividades sustitutorias). De nuevo, teniendo
          prosperidad criando a sus hijos, atravesando el proceso de poder
          proporcionándoles las necesidades físicas, el hombre primitivo sentía que
          su trabajo estaba hecho y que estaba preparado para aceptar la edad
          anciana (si sobrevivía hasta entonces) y la muerte. Mucha gente moderna,
          por otra parte, está perturbada por la perspectiva de la muerte, como se
          ve por la cantidad de esfuerzo que pasan intentando mantener su condición
          física, apariencia y salud. Argumentamos que esto es debido a la falta de
          realización resultado del hecho de no haber puesto nunca en uso sus
          fuerzas físicas, nunca han atravesado el proceso de poder usando sus
          cuerpos de una manera seria. No es el hombre primitivo, que ha usado
          diariamente su cuerpo para motivos prácticos, el que teme el deterioro por
          la edad, sino el hombre moderno, que nunca ha tenido un uso práctico para
          su cuerpo más allá de andar del coche a su casa. Es el hombre cuya
          necesidad por el proceso de poder ha sido satisfecha durante su vida el
          que está mejor preparado para aceptar el final de esta.
    
          76. En respuesta al argumento de esta sección alguien dirá, «la sociedad
          debe encontrar una manera de dar a la gente la oportunidad de atravesar el
          proceso de poder». Para tales personas el valor de la oportunidad está
          perdido por el mismo hecho de que la sociedad se la proporcione. Lo que
          necesita es encontrar o crear sus propias oportunidades. En tanto el
          sistema se las DE todavía las tendrá con una correa. Para conseguir
          autonomía deben quitársela.
    
    
          CÓMO SE AMOLDA ALGUNA GENTE
    
          77. No todo el mundo en la sociedad tecnológico-industrial sufre problemas
          psicológicos. Alguna gente incluso declara estar bastante satisfecha de la
          sociedad tal y como es. Ahora discutiremos alguna de las razones de porque
          la gente difiere tanto en su respuesta a la sociedad moderna.
    
          78. Primero, sin duda hay diferencias en la intensidad del impulso por el
          poder. Personas con un impulso débil pueden tener relativamente poca
          necesidad de atravesar el proceso de poder, o al menos relativamente poca
          necesidad de autonomía en el proceso de poder. Estos son tipos dóciles que
          hubieran sido felices en una plantación de negritos en el Viejo Sur. (No
          queremos burlarnos de las «plantaciones de negritos» del Viejo Sur. A su
          apreciación, la mayoría de los esclavos NO estaban contentos con su
          servidumbre. Nos burlamos de la gente que ESTÁ contenta con la
          servidumbre).
    
          79. Alguna gente puede tener un impulso excepcional por perseguir lo que
          satisface su necesidad por el proceso de poder. Por ejemplo, aquéllos que
          tienen un impulso inusualmente fuerte por la posición social pueden pasar
          toda su vida subiendo de escala social sin cansarse nunca con ese juego.
    
          80. La gente varía en la susceptibilidad a los anuncios y a las técnicas
          de mercado. Algunos son tan susceptibles que, incluso si ganan gran
          cantidad de dinero, no pueden satisfacer su constante deseo por los nuevos
          y relucientes juguetes que la industria de mercado pone ante sus ojos. Por
          lo que siempre se sienten financieramente oprimidos, incluso si sus
          ingresos son grandes. Y sus deseos se ven frustrados.
    
          81. Otros tienen una susceptibilidad baja a los anuncios y técnicas de
          mercado. Son la gente que no está interesada por el dinero. Las
          necesidades materiales no cumplen su necesidad por el proceso de poder.
    
          82. La gente que tiene una susceptibilidad media a los anuncios y a las
          técnicas de mercado son capaces de ganar el suficiente dinero como para
          satisfacer su deseo de bienes y servicios, pero sólo al coste de un
          esfuerzo serio (haciendo horas extras, teniendo un segundo trabajo,
          adquiriendo promociones, etc). Así las adquisiciones materiales cumplen su
          necesidad por el proceso de poder. Pero no se sigue necesariamente que sus
          necesidades estén completamente satisfechas. Puede que no tengan
          suficiente autonomía en el proceso de poder (su trabajo puede consistir en
          seguir órdenes) y algunos de sus impulsos pueden ser frustrados (ejemplo,
          seguridad, agresión). (Somos culpables de simplificar demasiado en los
          párrafos 80-82 porque asumimos que el deseo de adquisiciones materiales es
          enteramente una creación de los anuncios y de las técnicas de mercado. Por
          supuesto no es así de simple). (Ver párrafo 63).
    
          83. Alguna gente satisface en parte su necesidad por el proceso de poder
          identificándose con una organización poderosa o con un movimiento de
          masas. El poder o las finalidades que le faltan a una persona se unen a un
          movimiento o a una organización, adopta sus finalidades como propias, y
          trabaja por ellas. Cuando se consigue alguna de las finalidades, la
          persona, incluso si su esfuerzo ha jugado sólo una parte insignificante en
          la consecución de estas, se siente (por su identificación con el
          movimiento o con la organización) como si hubiera atravesado el proceso de
          poder. Este fenómeno fue explotado por los fascistas, por los nazis y por
          los comunistas. Nuestra sociedad también lo usa, aunque menos cruelmente.
          Ejemplo: Manuel Noriega era irritante para los EE.UU. (finalidad: castigar
          a Noriega). Los EE.UU. invaden Panamá (esfuerzo) y castigan a Noriega
          (consecución de la finalidad). Los EE.UU. atravesaron el proceso de poder
          y muchos americanos, por.su identificación con los EE.UU., lo hicieron
          indirectamente. Por consiguiente el dilatado público está conforme con la
          invasión de Panamá; lo que da a la gente una sensación de poder. (No
          estamos aprobando o desaprobando la invasión de Panamá. Sólo la usamos
          para ilustrar un punto). Vemos el mismo fenómeno en ejércitos,
          corporaciones, partidos políticos, organizaciones humanitarias,
          movimientos religiosos o ideológicos. En particular los movimientos
          izquierdistas tienden a atraer gente que está buscando satisfacer su
          necesidad por el poder. Pero para mucha gente la identificación con una
          gran organización o un movimiento de masas no satisface por completo la
          necesidad por el poder.
    
          84. Otra manera en que la gente satisface su necesidad por el proceso de
          poder es a través de necesidades sustitutorias. Tal y como explicamos en
          los párrafos 38-40, una actividad sustitutoria es una actividad que va
          directamente detrás de una finalidad artificial, que la persona persigue
          por la razón del «reconocimiento» que consigue por perseguir dicha
          finalidad, no porque necesite alcanzarla en sí misma. Por ejemplo, no hay
          un motivo práctico para desarrollar músculos enormes, golpear una pequeña
          pelota dentro de un agujero o adquirir una serie completa de sellos de
          correos. Sin embargo mucha gente en nuestra sociedad se consagra con
          pasión al culturismo, al golf o a la filatelia. Alguna gente es más
          «manipulable» que otra y por eso darán más importancia a actividades
          sustitutorias simplemente porque la gente de su alrededor las trata como
          importantes o porque la sociedad les dice que son importantes. Es por eso
          por lo que alguna gente se pone muy seria sobre actividades esencialmente
          triviales como el deporte o el *bridge, o el ajedrez, o los ejercicios de
          arcanos eruditos, mientras que otros que tienen la vista más clara nunca
          ven estas cosas como algo más que las actividades sustitutorias que son,
          consecuentemente nunca les asignan suficiente importancia como para
          satisfacer en esa dirección su necesidad por el proceso de poder. Esto nos
          recuerda que en muchos casos la forma de una persona de utilizar una
          vivencia es también una actividad sustitutoria. No una actividad
          sustitutoria PURA desde que parte del motivo para la actividad es adquirir
          necesidades físicas y (para algunas personas) posición social y las
          suntuosidades que los anuncios les hacen querer. Pero bastante gente pone
          en su trabajo mucho más esfuerzo del necesario para ganar todo el dinero y
          la posición que requieren, y este esfuerzo extra constituye una actividad
          sustitutoria. Este, junto con la inversión emocional que lo acompaña, es
          una de las fuerzas más potentes que actúan hacia el continuo desarrollo y
          perfeccionamiento del sistema, con consecuencias negativas para la
          libertad individual (ver párrafo 131). Especialmente, para los
          científi-cos e ingenieros más creativos, cuyo trabajo tiende a ser en gran
          parte una actividad sustitutoria. Este punto es tan importante que merece
          un.debate propio, que abordaremos en un momento (párrafos 87-92).
    
          85. En esta sección hemos explicado cuanta gente satisface su necesi-dad
          por el proceso de poder en la sociedad moderna en mayor o menor extensión.
          Pero pensamos que para la mayoría de la gente la necesi-dad por el proceso
          de poder no está totalmente satisfecha. En primer lugar, aquellos que
          tienen un impulso insaciable por la posición social, o aquellos que se
          sienten firmemente «enganchados» a una actividad sustitutoria, o los que
          se identifican lo suficientemente fuerte con un movimiento o una
          organización para satisfacer su necesidad por el poder de esa forma, son
          personajes excepcionales. Otros no están satisfechos con las actividades
          sustitutorias o con la identificación con una organización (ver párrafos
          41, 64). En segundo lugar, el sistema impone demasiado control a través de
          regulaciones explícitas o de la socialización, lo que resulta en una
          deficiencia de autonomía, y en frustración debida a la imposibilidad de
          conseguir ciertas finalidades y la necesidad de reprimir demasiados
          impulsos.
    
          86. Pero si la mayoría de la gente en la sociedad tecnológico-industrial
          estuviera satisfecha, nosotros (FC) aún nos opondríamos a esta forma de
          sociedad, porque (entre otras razones) lo consideramos rebajarse para
          realizar la propia necesidad por el proceso de poder a través de
          actividades sustitutorias o a través de la identificación con una
          organi-zación, antes que a través de la persecución de finalidades reales.
    
    
          LOS MOTIVOS DE LOS CIENTíFICOS
    
          87. La ciencia y la tecnología nos proporcionan los ejemplos más
          importantes de actividades sustitutorias. Algunos científicos pretenden
          estar motivados por la «curiosidad»; esa idea es simplemente absurda.
          Muchos científicos trabajan en problemas altamente especializados que no
          son el objeto de ninguna curiosidad normal. Por ejemplo, ¿tiene un
          astrónomo, un matemático o un entomólogo curiosidad por las propie dades
          del isopropiltrimetilmetano? Por supuesto que no. Sólo un químico tiene
          curiosidad sobre tal cosa, y la tiene sólo porque la química es su
          actividad sustitutoria. ¿Tiene un químico curiosidad sobre la apropiada
          clasificación de una nueva especie de escarabajo? No. Esa pregunta es sólo
          del interés del entomólogo, y lo está porque la entomología es su
          actividad sustitutoria. Si el químico y el entomólogo tuvieran que
          esforzarse seriamente para obtener las necesidades físicas, y si el
          esfuerzo ejercitara sus habilidades de una manera interesante pero en
          algún empeño no científico, entonces les traería sin cuidado el
          isoprepilmetilmetano o la clasificación de los escarabajos. Supongamos que
          la falta de fondos para la educación de postgraduado hubiera dejado al
          químico convertirse en un corredor de seguros en vez de en químico. En ese
          caso hubiera estado muy interesado en problemas de seguros pero no le
          hubiera importado nada a cerca del isopropilmetilmetano. En cualquier
          caso, no es normal.poner en la satisfacción de la mera curiosidad la
          cantidad de tiempo y esfuerzo que los científicos ponen en su trabajo. La
          explicación de la «curiosidad» por la motivación científica simplemente no
          se mantiene en pie.
    
          88. La explicación del «beneficio para la humanidad» tampoco funciona
          mucho mejor. Algunos trabajos científicos tienen una relación inconcebible
          con el bienestar de la raza humana la mayor parte de los arqueólogos o
          lingüistas comparativos por ejemplo. Algunas de las otras áreas de la
          ciencia presentan obviamente posibilidades peligrosas. Sin embargo los
          científicos de estas áreas son simplemente tan entusiastas sobre su
          trabajo como aquellos que desarrollan vacunas o estudios de la polución
          del aire. Consideremos el caso del Dr. Edward Teller, el cual tenía un
          obvio compromiso emocional con la promoción de centrales nucleares. ¿Este
          compromiso contenía un deseo de beneficiar a la humanidad? De ser así,
          entonces, ¿por qué el Dr. Teller no adquiría este compromiso con otras
          causas «humanitarias»? ¿Si era tan humanitario por qué ayudo a desarrollar
          la bomba H? Como con otras muchas proezas científicas, cabe preguntar cómo
          las centrales nucleares benefician actualmente a la humanidad. ¿La
          electricidad barata compensa la acumulación de desperdicios y el riesgo de
          acci-dente? El Dr. Teller enseñó sólo una parte de la cuestión. Su
          compromiso emocional claramente no despierta de un deseo de «beneficio a
          la humanidad» sino de una realización personal que consigue con su trabajo
          y viendo como este es puesto en práctica.
    
          89. Lo mismo podría decirse de todos los científicos en general. Con
          posibles raras excepciones, sus motivos no son ni la curiosidad ni el
          deseo de beneficiar a la humanidad sino la necesidad de atravesar el
          proceso de poder: tener una finalidad (un problema científico que
          resolver), hacer un esfuerzo (investigación) y conseguir la finalidad
          (solución del problema). La ciencia es una actividad sustitutoria porque
          los científicos trabajan principalmente por la realización que consiguen
          del trabajo en si.
    
          90. Por supuesto, no es así de sencillo. Otros motivos juegan un papel
          para muchos científicos. El dinero y la posición social por ejemplo.
          Algunos pueden ser personas del tipo que tienen un insaciable impulso por
          la posición social (ver párrafo 79) y esto puede proporcionar mucha de la
          motivación por su trabajo. Sin duda, la mayoría, como la mayoría de la
          población en general, son más o menos susceptibles a los anuncios y a las
          técnicas de empresa y necesitan dinero para satisfacer el deseo de bienes
          y servicios. Así, la ciencia no es una actividad sustitutoria PURA. Pero
          es en gran parte una actividad sustitutoria.
    
          91. Así mismo, la ciencia y la tecnología constituyen un movimiento de
          masas poderoso, y muchos científicos gratifican su necesidad por el poder
          a través de la identificación con este movimiento de masas (ver.párrafo
          83). 92. Así la ciencia camina en la ceguera, sin mirar el verdadero
          beneficio de la raza humana o a cualquier otro modelo, obedeciendo
          únicamente a las necesidades psicológicas de los científicos, de los
          funcionarios del gobierno y de los ejecutivos de corporaciones los cuales
          poseen los fondos para la investigación.
    
    
          LA NATURALEZA DE LA LIBERTAD
    
          93. Vamos a argumentar que la sociedad tecnológico-industrial no puede ser
          reformada de tal modo, como para prevenirla del progresivo estrechamiento
          de la esfera de la libertad humana. Pero, porque «libertad» es una palabra
          que puede ser interpretada de muchas maneras, debemos dejar claro primero
          en qué clase de libertad estamos interesados.
    
          94. Con «libertad» nos referimos a la oportunidad de atravesar el proceso
          de poder, con finalidades reales, no las finalidades artificiales de las
          actividades sustitutorias, y sin interferencias, manipulaciones o
          supervisión de nadie, especialmente de ninguna gran organización. Libertad
          significa tener control (tanto como una persona o como miembro de un grupo
          PEQUEÑO) de los problemas de la vida y de la muerte de la existencia de
          uno; comida, vestido, refugio y defensa contra cualquier temor que pueda
          haber en nuestro medio. Libertad significa tener poder, no el poder de
          controlar a otra gente sino el poder de controlar la propia vida. Uno no
          tiene libertad si cualquier otro (especialmente una gran organización)
          tiene poder sobre ti, no importa la benevolencia, la tolerancia y la
          permisividad con que el poder pueda ser ejercido. Es importante no
          confundir libertad con la mera permisividad (ver párrafo 72).
    
          95. Se dice que vivimos en una sociedad libre porque tenemos un cierto
          número de derechos constitucionalmente garantizados. Pero esto no es tan
          importante como parece. El grado de libertad personal que existe en una
          sociedad está más determinado por la estructura económica y tecnológica de
          la sociedad que por sus leyes o por su forma de gobier-no. Cuando las
          colonias americanas estaban bajo el gobierno británico había menos
          garantías legales de libertad y de menor efectividad que después de que la
          Constitución americana entrara en efecto, sin embargo había más libertad
          en la América preindustrial, ambas antes y después de la Guerra de la
          Independencia, que después de que la Revolución Industrial tomara asiento
          en este país. Citamos de Violencia en América: Perspectiva Histórica y
          Comparativa, editado por Hugh Davis Graham y Ted Robert Gurr, capítulo 12
          por Roger Lane, páginas 476-478: «El progresivo aumento del nivel de
          propiedad, y con él el incremento de la seguridad en el oficial de
          ejecución de la ley (en la América del siglo XIX)... era común a toda la
          sociedad... El cambio en el comportamiento social es en términos tan
          prolongados y tan extendidos como para sugerir una conexión con el proceso
          social contemporáneo más fundamental; aquel de la urbanización industrial
          en sí misma...» «Masachuset en 1835 tenía aproximadamente una población de
          660, 940, el 81% rural, abrumadoramente preindustrial y nativa. Sus
          ciudadanos disfrutaban de una libertad personal considerable. Fueran
          tronquistas, granjeros o artesanos, todos estaban acostumbrados a dirigir
          sus propios inventarios, y la naturaleza de su trabajo los hacía
          físicamente independientes los unos de los otros... Los problemas
          individuales, faltas o incluso crímenes, no estaban causados generalmente
          por asuntos sociales lejanos...» «Pero el impacto de los movimientos de
          hermanamiento hacia la ciudad y también hacia la fábrica, simplemente
          ambas reuniones forzadas en 1835, tuvieron un efecto gradual en el
          comportamiento personal a lo largo de los siglos XIX y XX. La fábrica
          demandaba regularidad de comportamiento, una vida gobernada por la
          obediencia a los ritmos del reloj y del calendario, las demandas del
          capataz y del supervisor. En la ciudad o villa, las necesidades de vivir
          en barrios estrechamente encajonados impide muchas acciones
          preliminarmente irreprochables. Ambos empleados de cuello azul-y
          blanco-dependían mutuamente en grandes establecimientos de sus compañeros;
          al igual que el trabajo de un hombre encajaba en el de otro, así el
          negocio de éste no sería por más tiempo propio». «Los resultados de la
          nueva organización de la vida y del trabajo eran claros hacia 1900. Cuando
          cerca del 76% de los 2.805.346 residentes de Masachuset eran clasificados
          como urbanitas. Mucho comportamiento violento o irregular que había sido
          tolerable en una sociedad ocasional e independiente no fue aceptable por
          más tiempo en la atmósfera más formalizada y cooperativa del periodo más
          tardío... El movimiento a las ciudades había producido, en resumen, una
          generación más dócil, más socializada y más ‘civilizada’ que sus
          predecesoras». Muchas de las naciones indias de Nueva Inglaterra eran
          monárquicas, y muchas de las ciudades de la Italia renacentista eran
          controladas por dictadores. Pero leyendo sobre esas sociedades a uno le
          queda la impresión de que permitían más libertad personal que la nuestra.
          En parte era porque faltaban mecanismos eficientes para ejecutar la
          voluntad del gobernante: no había fuerzas policiales modernas bien
          organizadas, comunicaciones rápidas de larga distancia, cámaras de
          vigilancia, historiales de información sobre la vida de los ciudadanos
          medios. Por tanto era relativamente fácil evadir el control.
    
          96. En cuanto a nuestros derechos constitucionales, consideremos por
          ejemplo eso de la libertad de prensa. Ciertamente no queremos acabar con
          ese derecho: es una herramienta muy útil para limitar la concentración de
          poder político y para mantener a aquéllos que lo tienen en línea
          exponiendo públicamente cualquier mala conducta por su parte. Pero la
          libertad de prensa es de muy poca utilidad para el ciudadano medio.como
          individualidad. Los medios de masas están en su mayor parte bajo el
          control de grandes organizaciones que están integradas en el sistema.
          Cualquiera que tenga un poco de dinero puede imprimir algo, o puede
          distribuirlo en Internet o de alguna otra manera, pero lo que tenga que
          decir será sumergido por el vasto volumen de material lanzado por los
          medios, por tanto no tendrá un efecto práctico. Es por eso casi imposible
          para muchas personas y grupos pequeños el hacer un efecto en la sociedad
          con palabras. Tomémonos (FC) como ejemplo. Si no hubiéramos hecho nada
          violento y hubiéramos presentado los presentes escritos a un editor,
          probablemente no hubieran sido aceptados. Si hubieran sido aceptados y
          publicados, probablemente no hubieran atraído muchos lectores, porque es
          más divertido ver el entretenimiento lanzado por los medios que leer un
          ensayo sobrio. Incluso si estos escritos hubieran tenido muchos lectores,
          la mayoría hubieran olvidado pronto lo que habían leído porque sus mentes
          habrían sido anegadas por la masa de material a que los medios las
          exponen. A fin de presentar nuestro mensaje ante el público con alguna
          oportunidad de crear una impresión duradera, tuvimos que matar gente.
    
          97. Los derechos constitucionales son útiles hasta cierto punto, pero no
          sirven para garantizar mucho más que lo que puede ser llamada la
          concepción burguesa de la libertad. Según la concepción burguesa, un
          hombre «libre» es esencialmente un elemento de una maquinaria social y
          tiene sólo una cierta serie de libertades prescritas y delimitadas;
          libertades que son designadas para servir a las necesidades de la máquina
          social más que aquellas de la persona. Así el hombre «libre» burgués tiene
          libertad económica porque eso promueve el crecimiento y el progreso; tiene
          libertad de prensa porque la crítica del público restringe la mala
          conducta por parte de los líderes políticos; tiene derecho a un juicio
          imparcial porque la prisión al antojo del poderoso sería mala para el
          sistema. Esta era claramente la actitud de Simón Bolívar. Para él, la
          gente merece libertad sólo si la usa para promover el progreso (progreso
          como lo conciben los burgueses). Otros pensadores burgueses han tomado un
          punto de vista similar de la libertad, como mero medio para finalidades
          colectivas. Chester C. Tan, «Pensamiento Político Chino en el Siglo XX»,
          página 202, explica la filosofía del líder del *Kuomitang, Hu Han-min:
          «Una persona tiene concedidos derechos porque es un miembro de la sociedad
          y la vida de su comuni-dad requiere tales derechos. Con comunidad Hu
          quiere decir la totali-dad de la sociedad de la nación». Y en la página
          259, Tan declara que, de acuerdo con Carsum Chang (Chang Chung-mai, cabeza
          del Partido Socialista Estatal en China), la libertad debe ser usada en
          interés del Estado y de las personas como conjunto. Pero, ¿qué libertad
          tiene uno si sólo puede ser usada como algún otro prescribe? La concepción
          de libertad de FC no es como la de Bolívar, Hu, Chang u otros teóricos
          burgueses. El problema con tales teóricos es que han hecho del desarrollo
          y la aplicación de teorías sociales su actividad sustitutoria.
          Consecuentemente, las teorías están ideadas para servir las necesidades de
          los teóricos más que las necesidades de cualquier persona que pueda tener
          tan poca suerte como para vivir en una sociedad en que las teorías son
          impuestas.
    
          98. Debemos tener en cuenta un punto más en esta sección: no debe ser
          asumido que una persona tiene suficiente libertad simplemente porque DIGA
          que tiene suficiente. La libertad está en parte restringida por el control
          psicológico del que la gente es inconsciente, y además muchas ideas de lo
          que constituye la libertad son gobernadas más por la convención social que
          por sus necesidades reales. Por ejemplo, es probable que muchos
          izquierdistas del tipo sobresocializado dirían que mucha gente, incluidos
          ellos mismos, están muy poco socializados antes que demasiado, sin embargo
          los izquierdistas sobresocializados pagan un precio psicológico fuerte por
          su alto nivel de socialización.
    
    
          ALGUNOS PRINCIPIOS DE LA HISTORIA
    
          99. Pensad en la historia como la suma de dos componentes: uno errático
          que consiste en eventos inapreciables que siguen una norma no discernible
          y un componente regular que consiste en tendencias históricas de periodos
          largos. Aquí estamos interesados en estas últimas.
    
          100. PRIMER PRINCIPIO. Si se hace un PEQUEÑO cambio que afecte a una
          tendencia histórica de periodo largo, entonces el efecto del cambio será
          casi siempre transitorio-la tendencia pronto retrocederá a su estado
          original. (Ejemplo: Un movimiento de reforma designado para limpiar la
          corrupción política en una sociedad raramente tendrá más que un efecto de
          duración corto, tarde o temprano los reformistas se relajaran y la
          corrupción se deslizará otra vez dentro. El nivel de corrupción política
          en una sociedad dada tiende a permanecer constante o cambia despacio sólo
          con la evolución de la sociedad. Normalmente, una limpieza política sólo
          será permanente si va acompañada de cambios sociales generales, un PEQUEÑO
          cambio en la sociedad no será suficiente). Si un pequeño cambio en una
          tendencia histórica de periodo largo se presenta como permanente, es sólo
          porque el cambio actúa en la dirección con que la tendencia se estaba
          moviendo de antemano, así la tendencia no se ve alterada, pero sí empujada
          socialmente un paso adelante.
    
          101. El primer principio es casi una *tautología. Si una tendencia no
          fuera estable con respecto a pequeños cambios, vagaría al azar antes que
          seguir una dirección definida; en otras palabras, no sería una tendencia
          de periodo largo.
    
          102. SEGUNDO PRINCIPIO. Si se hace un cambio que es lo suficientemente
          grande como para alterar permanentemente una tendencia.histórica de
          periodo largo, eso alterará la sociedad en su conjunto. En otras palabras,
          una sociedad es un sistema en que todas sus partes están
          interrelacionadas, y no puedes cambiar permanentemente ninguna parte
          importante sin cambiar también todas las otras.
    
          103. TERCER PRINCIPIO. Si se hace un cambio que es lo suficientemente
          grande como para alterar permanentemente una tendencia de periodo largo,
          entonces las consecuencias para la sociedad como conjunto no pueden
          predecirse de antemano. (A no ser que varias sociedades hayan pasado a
          través del mismo cambio y hayan experimentado todas las mismas
          consecuencias, en tal caso uno, puede predecir en terrenos empíricos que
          otra sociedad que pase por el mismo cambio probablemente experimentará
          consecuencias similares).
    
          104. CUARTO PRINCIPIO. Un nuevo tipo de sociedad no se puede diseñar en el
          papel. Esto es, no puedes planear un nuevo tipo de sociedad por
          adelantado, entonces construirla y esperar que funcione para lo que se ha
          diseñado.
    
          105. El tercer y el cuarto principio resultan de la complejidad de las
          sociedades humanas. Un cambio en el comportamiento humano afectará a la
          economía de una sociedad y a su medio físico; la econo-mía afectará el
          medio y viceversa, y los cambios en la economía y el medio afectarán al
          comportamiento humano de una manera compleja e imprevisible. La red de
          causas y efectos es demasiado compleja para ser desenmarañada y entendida.
    
          106. QUINTO PRINCIPIO. La gente no elige conscientemente y racionalmente
          la forma de su sociedad. Las sociedades se desarrollan a través del
          proceso de evolución social que no está bajo el control racional humano.
    
          107. El quinto principio es una consecuencia de los otros cuatro.
    
          108. Como ilustración: por el primer principio, hablando en general, una
          tentativa de reforma social actúa en la dirección en que la sociedad se
          está desarrollando de todas maneras (así que simplemente acelera el cambio
          que hubiera ocurrido en cualquier caso) pues de otro modo sólo tiene un
          efecto transitorio, de modo que la sociedad pronto volverá a su vieja
          rutina. Para hacer un cambio duradero en la dirección del desarrollo de
          cualquier aspecto importante de una sociedad, la reforma es insuficiente y
          se requiere una revolución. (La cual no envuelve necesariamente un
          levantamiento armado o el derribo de un gobierno). Por el segundo
          principio, una revolución nunca cambia sólo un aspecto de una sociedad; y
          por el tercer principio el cambio que ocurre no hubiera sido esperado o
          deseado por los revolucionarios. Por el cuarto principio, cuando los
          revolucionarios o utópicos organizan una nueva clase de sociedad, nunca
          funciona como la planearon.
    
          109. La Revolución americana no nos proporciona un contraejemplo. La
          «Revolución» americana no fue una revolución en nuestro sentido de la
          palabra, sino una guerra de independencia seguida de, más bien, una
          reforma política de mucha extensión. Los Padres Fundadores no cambiaron la
          dirección del desarrollo de la sociedad americana, tampoco aspiraron a
          hacerlo. Sólo liberaron el desarrollo de la sociedad americana del efecto
          retardante del gobierno británico. Su reforma política no cambió ninguna
          tendencia básica, sólo impulsó la cultura política americana a lo largo de
          su dirección natural de desarrollo. La sociedad británica, de la cual la
          sociedad americana era un retoño, se estuvo moviendo bastante tiempo en la
          dirección de la democracia representativa. Y antes de la Guerra de la
          Independencia los americanos estaban ya practicando en un grado
          significativo ésta en las asambleas de las colonias. El sistema político
          establecido por la Constitución fue modelado en el sistema británico y en
          las asambleas coloniales, con mayor alteración, para estar seguro-no hay
          duda de que los Padres Fundadores subieron un escalón importante. Pero era
          un escalón a lo largo del camino que el mundo de habla inglesa estaba ya
          haciendo. La prueba es que Gran Bretaña y sus colonias que estaban
          pobladas predominantemente por gente de descendencia británica terminaron
          con sistemas de democracia representativa esencialmente similares a los
          Estados Unidos. Si los Padres Fundadores hubieran perdido su valor y
          hubieran rechazado la firma de la Declaración de Independencia, nuestra
          forma de vida hoy no hubiera sido significativamente diferente. Igual
          hubiéramos tenido algunos lazos más estrechos con Gran Bretaña, y
          hubiéramos tenido Parlamento y Primer Ministro en vez de Congreso y
          Presidente. Ningún gran cambio. Así la Revolución americana no nos
          proporciona un contraejemplo para nuestros principios pero sí una buena
          ilustración de ellos.
    
          110. No obstante, uno tiene que usar el sentido común en la aplicación de
          los principios. Están expresados en un lenguaje impreciso que permite
          amplitud para la interpretación y se pueden encontrar excepciones a ellos.
          Así que los presentamos no como normas inviolables sino como reglas
          sencillas, o guías para pensar, que pueden proporcionar un antídoto
          parcial a las ideas ingenuas a cerca del futuro de la sociedad. Los
          principios deben estar constantemente en la mente, y cuando quiera que uno
          alcance una conclusión que entre en conflicto con ellos uno debe
          reexaminar cuidadosamente su pensamiento y sólo retener la conclusión si
          tiene buenas y sólidas razones para hacerlo.
    
    
          LA SOCIEDAD TECNOLÓGICO-INDUSTRIAL NO PUEDE REFORMARSE
    
          111. Los principios precedentes ayudan a ver lo desesperadamente difícil
          que sería reformar el sistema industrial como para prevenirlo del
          estrechamiento progresivo de nuestra esfera de libertad. Ha habido una
          tendencia consistente, retrocediendo al menos a la Revolución Industrial,
          en el fortalecimiento del sistema con ayuda de la tecnología a un alto
          coste de libertad individual y local. Por tanto cualquier cambio diseñado
          para proteger la libertad de la tecnología, sería contrario a la tendencia
          fundamental en el desarrollo de nuestra sociedad. Consecuentemente, tales
          cambios serían transitorios pronto serían sumergidos por la corriente de
          la historia o, si fueran lo suficientemente gran des como para ser
          permanentes, alterarían la naturaleza de toda nuestra sociedad. Esto por
          el primer y el segundo principio. Además desde que la sociedad fuera
          alterada de una manera que no puede predecirse de antemano (tercer
          principio) habría un gran riesgo. Cambios suficientemente grandes como
          para hacer una diferencia duradera en favor de la libertad no se
          iniciarían porque desorganizarían gravemente el sistema. Así que cualquier
          tentativa de reforma sería demasiado tímida como para ser efectiva.
          Incluso si se iniciaran cambios lo suficientemente grandes como para
          conseguir una diferencia duradera, se eharían atrás cuando sus efectos
          desorganizadores se hicieran aparentes. Así cambios permanentes en favor
          de la libertad pueden atraerse sólo por personas preparadas para aceptar
          alteraciones radicales, peligrosas e impredecibles de todo el sistema. En
          otras palabras, por revolucionarios, no por reformistas.
    
          112. La gente ansiosa por rescatar la libertad sin sacrificar los
          supuestos beneficios de la tecnología sugerirán ingenuos esquemas para
          alguna nueva clase de sociedad que reconcilie la libertad con la
          tecno-logía. Aparte del hecho de que la gente que hace sugerencias rara
          vez propone algún término medio práctico por la que la nueva forma de
          sociedad pueda ser levantada en primer lugar, se sigue del cuarto
          principio que incluso sin la nueva forma de sociedad pudiera ser en
          principio establecida, puede colapsarse o dar resultados muy diferentes de
          aquellos esperados.
    
          113. Así que, incluso en terrenos muy generales, parece improbable que se
          pueda encontrar alguna forma de cambio social para reconciliar la libertad
          con la tecnología moderna. En las siguientes secciones daremos razones más
          específicas para concluir que libertad y progreso tecnológico son
          incompatibles.
    
    
          LA RESTRICCIÓN DE LA LIBERTAD ES INEVITABLE EN LA SOCIEDAD INDUSTRIAL
    
          114. Como explicamos en los párrafos 65-67, 70-73, el hombre moder-no está
          encadenado por la red de normas y regulaciones, y su condena depende de
          las acciones de personas remotas a ellos en cuyas decisiones no pueden
          influir. Esto no es accidental o, el resultado de las arbitrariedades de
          arrogantes burócratas. Es necesario e inevitable en cualquier sociedad
          tecnológicamente avanzada. El sistema con objeto de funcionar TIENE QUE
          regular el comportamiento humano de cerca. En el trabajo, la gente tiene
          que hacer lo que le digan que haga, de otra manera la producción sería
          arrojada al caos. Las burocracias TIENEN QUE estar organizadas de acuerdo
          con reglas rígidas. El permitir algún ingenio personal sustancial a los
          burócratas de nivel bajo desorganizaría el sistema y llevaría a cargos de
          injusticia debido a las diferencias en la manera individual en que
          ejercerían su ingenio. Es verdad que algunas restricciones de nuestra
          libertad se podrían eliminar, pero HABLANDO EN GENERAL la regulación de
          nuestras vidas por parte de grandes organizaciones es necesaria para el
          funcionamiento de la sociedad tecnológico-industrial. El resultado es un
          sentimiento de impotencia por parte de la persona media. Puede sin
          embargo, que las regulaciones formales tiendan a ser reemplazadas por
          herramientas psicológicas que nos hagan querer hacer lo que el sistema
          requiera de nosotros (propaganda, técnicas educacionales, programas de
          «salud mental», etc.). (Ver párrafo 73).
    
          115. El sistema TIENE QUE forzar a la gente a comportarse de maneras que
          son crecientemente remotas al modelo natural de comportamiento humano. Por
          ejemplo el sistema necesita científicos, matemáti-cos e ingenieros. No
          puede funcionar sin ellos. Se presiona mucho a los niños para sobresalir
          en estos campos. No es natural para un ser humano adolescente el consumir
          el grueso de su tiempo sentado en una mesa absorbido por el estudio. Un
          adolescente normal quiere pasar su tiempo en contacto activo con el mundo
          real. Entre la gente primitiva las cosas para lo que eran entrenados
          estaban en armonía con los impulsos humanos naturales. Entre los indios
          americanos, por ejemplo, los chicos eran entrenados en ejercicios activos
          al aire libre -simplemente la clase de cosas que les gusta hacer. Pero en
          nuestra sociedad los niños son empujados a estudiar materias técnicas, que
          la mayoría hacen refunfuñando.
    
          116. Debido a la constante presión que el sistema ejerce para modificar el
          comportamiento humano, hay un incremento gradual en el número de personas
          que no pueden o no podrán ajustarse a los requerimientos de la sociedad:
          sanguijuelas del bienestar, jóvenes miembros de bandas, cultistas,
          rebeldes antigubernamentales, saboteadores medioambientales radicales,
          imperfectos y resistentes de varias clases.
    
          117. En cualquier sociedad tecnológicamente avanzada la suerte de las
          personas depende de decisiones que ellas no pueden influir personalmente
          en ninguna gran extensión. Una sociedad tecnológica no se puede romper en
          comunidades pequeñas y autónomas, porque la producción depende de la
          cooperación de un gran número de personas y máquinas. Dicha sociedad tiene
          que estar altamente organizada y las decisiones TIENEN que hacerse para
          afectar a un gran número de gente. Cuando una decisión, afecta digamos, a
          un millón de personas, entonces cada una de las personas tiene, como
          media, sólo una millonésima parte en tomar la decisión. Lo que normalmente
          pasa en la práctica es que la decisión es tomada por funcionarios públicos
          o.ejecutivos de corporaciones, o por especialistas técnicos, pero cuando
          incluso el público vota una decisión el número de votantes ordinaria-mente
          es demasiado grande como para que el voto de cualquier persona resulte
          significativo. Encontramos defensores del sistema que citan casos en que
          las elecciones han sido decididas por uno o dos votos, pero tales casos
          son raros. Así muchas personas son incapaces de influenciar mesurablemente
          la decisión mayoritaria que afecta a sus vidas. No hay manera concebible
          de remediar esto en una sociedad tecnológicamente avanzada. El sistema
          trata de «solventar» este problema mediante el uso de propaganda para
          hacer a las personas QUERER las decisiones que han sido hechas para ellas,
          pero incluso si esta «solución» fuera completamente exitosa haciendo a la
          gente sentirse mejor, sería vejatoria.
    
          118. Los conservadores y algunos otros abogan por una mayor «autonomía
          local». Una vez las comunidades locales tuvieron autonomía, pero fue cada
          vez menos posible porque se hicieron más complicadas y dependientes del
          sistema de gran escala como servicios públicos, redes de ordenadores,
          sistemas de autopistas, medios de comunicación de masas y el sistema de
          salud moderno. También opera en contra de la autonomía el hecho de que la
          tecnología aplicada en una localidad muchas veces afecte a gente de otras
          comunidades lejanas. Así los pesticidas o los productos químicos usados
          cerca de un ria-chuelo pueden contaminar los suministros de agua de
          cientos de millas río abajo, y el efecto invernadero afecta a todo el
          planeta.
    
          119. El sistema no existe y no puede existir para satisfacer las
          necesidades humanas. En vez, es el comportamiento humano el que tiene que
          ser modificado para encajar en las necesidades del sistema. Esto no tiene
          nada que ver con la ideología política o social que pueda pretender guiar
          el sistema tecnológico. Es culpa de la tecnología, porque el sistema no
          está guiado por la ideología sino por las necesidades técnicas. «Hoy en
          día, en las regiones tecnológicamente avanzadas, el hombre lleva vidas muy
          similares a pesar de las diferencias geográficas, religiosas o políticas.
          Las vidas diarias de un oficinista cristiano de un banco en Chicago, un
          oficinista budista en un banco de Tokio, y uno comunista en Moscú son
          mucho más parecidas que la vida de cualquiera de ellos con un hombre que
          viviera hace mil años. Los parecidos son el resultado de una tecnología
          común...» L. Sprague de Camp, The Ancien Engineers, ediciones Ballantine,
          página 17. Las vidas de los tres oficinistas de banco no son IDÉNTICAS. La
          ideología tiene ALGÚN efecto. Pero todas las sociedades tecnológicas, a
          fin de sobrevivir, tienen que evolucionar APROXIMADAMENTE a lo largo de la
          misma trayectoria. Por supuesto el sistema satisface muchas necesidades
          humanas, pero hablando en general, hace esto sólo en la medida en que le
          beneficia el hacerlo. Son las necesidades del sistema.las que son
          supremas, no las de los seres humanos. Por ejemplo, el sistema provee a la
          gente con comida porque no puede funcionar si todo el mundo está muerto de
          hambre; atenta contra las necesidades psicológicas de la gente siempre que
          pueda ser CONVENIENTE el hacerlo, porque no puede funcionar si demasiada
          gente se vuelve depresiva o rebelde. Pero el sistema por buenas razones,
          sólidas y prácticas, tiene que ejercer presión constante sobre la gente
          para moldear su comportamiento hacia sus necesidades. ¿Demasiada basura
          acumulada? El gobierno, los medios, el sistema educacional, los
          medioambientalistas, todo el mundo nos inunda con masas de propaganda
          sobre el reciclado. ¿Necesita más personal técnico? Un coro de voces
          exhorta a los chavales a que estudien ciencias. Nadie se para a preguntar
          si es inhumano el forzar a los adolescentes a consumir el grueso de su
          tiempo estudiando materias que la mayoría odian. Cuando echan de su
          trabajo a trabajadores especializados y son sustituidos por técnicos
          avanzados y tienen que sufrir «retenciones», nadie pregunta si es
          humillante para ellos el que los echen de esa manera. Se da por supuesto
          que todo el mundo tiene que reverenciar la necesidad técnica y por buenas
          razones: si las necesidades humanas fueran puestas antes que la necesidad
          técnica habría problemas económicos, paro, escaseces o peor aún. El
          concepto de «salud mental» en nuestra sociedad está largamente definido
          por el alcance del comportamiento de una persona esté de acuerdo con las
          necesida-des del sistema y que lo haga sin mostrar signos de tensión.
    
          120. Los esfuerzos por hacer sitio a un sentimiento de proyecto y
          autonomía en el interior del sistema no son mejor que una broma. Por
          ejemplo: en una compañía, en vez de tener cada uno de sus empleados que
          montar sólo una sección del catálogo, cada uno tiene que montar el
          catálogo entero, y esto se supone que les tiene que dar un sentimien-to de
          proyecto y realización. Algunas compañías han intentado dar a sus
          empleados más autonomía en su trabajo, pero por razones prácti-cas esto
          normalmente sólo puede ser hecho en una extensión muy limitada y, en
          cualquier caso, a los empleados no se les da autonomía como para ultimar
          finalidades-sus esfuerzos «autónomos» no pueden ir nunca directamente
          detrás de finalidades que seleccionan personalmente, sino sólo detrás de
          las finalidades del jefe, tales como la supervivencia y el crecimiento de
          la compañía. Cualquier compañía pronto saldría de los negocios si
          permitiera actuar a sus empleados de otro modo. De igual manera, en
          cualquier empresa en el interior de un sistema socialista, los
          trabajadores tienen que dirigir sus esfuerzos detrás de las finalidades de
          la empresa, de otra manera ésta no servirá su propósito como parte del
          sistema. Una vez más, por razones puramente técnicas no es posible para
          muchas personas o grupos pequeños tener mucha autonomía en la sociedad
          industrial. Incluso el.pequeño propietario de un negocio comúnmente sólo
          tiene una autonomía limitada. Aparte de la necesidad de las regulaciones
          del gobierno, está restringido por el hecho de que tiene que ajustarse
          dentro del sistema económico y someterse a sus requerimientos, por ejemplo
          cuando alguien desarrolla una nueva tecnología, la persona del peque ño
          negocio a menudo tiene que usarla tanto si quiere como si no, con objeto
          de seguir siendo competitivo.
    
    
          LAS PARTES «MALAS» DE LA TECNOLOGíA NO PUEDEN SEPARARSE DE LAS PARTES
          «BUENAS»
    
          121. Además, una razón de porque la sociedad industrial no puede
          reformarse en favor de la libertad es que la tecnología moderna es un
          sistema unificado en el cual todas las partes dependen las unas de las
          otras. No puedes deshacerte de las partes «malas» de la tecnología y
          conservar sólo las partes «buenas». Consideremos como ejemplo la medicina
          moderna. El progreso en la ciencia médica depende del progreso en química,
          física, biología, ciencia de ordenadores y otros campos. Los tratamientos
          médicos avanzados requieren equipamiento caro y de alta tecnología que
          sólo una sociedad avanzada tecnológica-mente y económicamente rica lo
          puede hacer disponible. Claramente no puedes tener mucho progreso en
          medicina sin la totalidad del sistema tecnológico y todo lo que conlleva.
    
          122. Incluso si el progreso médico se pudiera mantener sin el resto del
          sistema tecnológico, traería en sí ciertos males. Supongamos por ejemplo
          que se descubriera una cura para la diabetes. La gente con una tendencia
          genética a la diabetes serían capaces de sobrevivir y reproducirse tan
          bien como cualquier otro. La selección natural contra los genes de la
          diabetes pararía y se dispersarían por la población. (Esto puede estar
          ocurriendo ya a cierta extensión, desde que la diabetes, si bien no es
          curable, puede ser controlada mediante el uso de insulina). Lo mismo
          ocurrirá con muchas otras enfermedades, a cuya sensibilidad es afectada
          por la degradación genética de la población. La única solución sería
          alguna clase de programa de *eugenesia o de ingeniería genética extensiva
          de seres humanos, por lo que el hombre en el futuro no sería por más
          tiempo una creación de la naturaleza, o de la casualidad, o de dios
          (dependiendo de tus opiniones religiosas o filosóficas), sino un producto
          manufacturado.
    
          123. Si piensas que un gran gobierno interfiere AHORA demasiado en tu
          vida, simplemente espera hasta que empiece a regular la constitución
          genética de tus hijos. Tal regulación inevitablemente irá seguida de la
          introducción de ingeniería genética de seres humanos, porque las
          consecuencias de una ingeniería genética no regulada serían desastrosas.
          Simplemente piensa que un ingeniero genético irresponsable podría crear
          muchos terroristas.
    
          124. La respuesta habitual a tales asuntos es hablar de una
          «ética.médica». Pero un código ético no serviría para proteger la libertad
          en el aspecto del progreso médico; sólo empeoraría el problema. Un código
          ético aplicable a la ingeniería genética tendría como resultado un intento
          de regulación de la constitución genética de los seres humanos. Alguien
          (probablemente la clase alta y media, mayoritariamente), decidiría que
          tales o cuales aplicaciones serían «éticas» y otras no por lo que en
          consecuencia, estarían imponiendo sus propios valores en la constitución
          genética de la población en libertad. Incluso si un código ético fuera
          elegido en bases completamente democráticas, la mayoría estaría imponiendo
          sus propios valores a una minoría que podría tener una idea diferente de
          lo que constituye un uso ético de la ingeniería genética. El único código
          ético que verdaderamente protegería la libertad sería uno que prohibiera
          CUALQUIER ingeniería genética en seres humanos, y puedes estar seguro que
          tal código nunca será aplicado en una sociedad tecnológica. Ningún código
          que reduzca la ingeniería genética a un papel menor, podría mantenerse
          erguido por mucho tiempo, porque la tentación presentada el inmenso poder
          de la biotecnología sería irresistible, especialmente desde que a la
          mayoría de la gente muchas de sus aplicaciones les parecerán obvia e
          inequívocamente buenas (eliminando enfermedades mentales y físicas, dando
          a la gente las habilidades que necesitan para prosperar en el mundo de
          hoy). Inevitablemente, la ingeniería genética será usada extensivamente
          pero sólo de manera consecuente con las necesidades del sistema
          tecnológico-industrial. Como ejemplo además de las consecuencias
          indeseables del progreso médico, supongamos que se descubre la cura para
          el cáncer: incluso si el tratamiento es demasiado caro como para ser
          asequible para alguien excepto para una élite, progresivamente reduciría
          la iniciativa de parar el escape de cancerígenos en el medio.
    
    
          LA TECNOLOGíA ES UNA FUERZA SOCIAL MÁS PODEROSA QUE LA ASPIRACIóN DE
          LIBERTAD
    
          125. No es posible hacer un compromiso DURADERO entre tecnología y
          libertad, porque la tecnología es de lejos la fuerza social más poderosa e
          invade continuamente la libertad a través de compromisos REPETIDOS.
          Imagina el caso de dos vecinos, cada uno de los cuales al principio posee
          la misma cantidad de tierra, pero uno de ellos es más poderoso que el
          otro. El poderoso demanda un trozo de tierra del otro. El débil se niega.
          El poderoso dice, «Muy bien, lleguemos a un acuerdo. Dame la mitad de lo
          que te he pedido». El débil tiene poca alternativa sino es ceder. Algún
          tiempo después el vecino poderoso demanda otro trozo de tierra, otra vez
          hay un acuerdo, y así sucesivamente. Forzando a una larga serie de
          compromisos al hombre débil, el poderoso finalmente consigue toda su
          tierra. Así funciona el conflicto entre tecnología y libertad..
    
          126. Dejadnos explicar porqué la tecnología es una fuerza social más
          poderosa que la aspiración de libertad.
    
          127. Un avance tecnológico que parece no amenazar la libertad
          frecuentemente más tarde resulta amenazarla muy seriamente. Un paseante en
          un principio podía ir donde quisiera, ir a su propio paso sin observar
          ninguna regulación del tráfico, y era independiente de sistemas de soporte
          tecnológico. Cuando se introdujeron los vehículos a motor aparecieron para
          incrementar la libertad del hombre. No quitaron libertad al paseante,
          nadie tenía que tener un automóvil si no quería uno, y cualquiera que
          eligiera comprar uno no podía viajar mucho más rápido que el paseante.
          Pero la introducción de transporte motorizado pronto cambio la sociedad de
          tal manera como para restringir gravemente la libertad de locomoción del
          hombre. Cuando los automóviles fueron numerosos, fue necesario regular su
          uso extensivo. En un coche, especialmente en áreas densamente pobladas,
          uno simplemen-te no puede ir donde uno quiera a su propio paso; los
          movimientos de uno son gobernados por el fluir del tráfico y por
          diferentes normas. Uno está restringido por diferentes obligaciones:
          necesidad de permiso, examen de conducir, renovación del registro,
          contrato del seguro, mantenimiento requerido para la seguridad, pagos
          mensuales sobre precio firme. Además, el usar transporte motorizado no es
          en adelante opcional. Desde la introducción de transporte motorizado la
          distribución de nuestras ciudades ha cambiado de tal manera que la mayoría
          de la gente ya no vive dentro de una distancia de su lugar de trabajo, de
          las áreas de compra y de las oportunidades de recreo que puede hacer
          andando, por lo que TIENE que depender del automóvil para transportarse.
          Si no, tiene que usar el transporte público, en tal caso tiene menos
          control incluso de su propio movimiento que conduciendo un coche. Incluso
          la libertad del paseante está ampliamente restringida. En la ciudad se
          tiene que parar continuamente y esperar en los semáforos, que están
          diseñados principalmente para servir al tráfico. En el campo, el tráfico
          motorizado lo hace peligroso y desagradable para andar a lo largo de la
          carretera. (Señalar el importante punto que hemos ilustrado con el caso
          del transporte motorizado: cuando un nuevo artículo se introduce como una
          opción que una persona puede aceptar o no como elija, no quiere decir
          necesariamente que PERMANEZCA opcional. En muchos casos la nueva
          tecnología cambia la sociedad de tal mane